Nos informan que lo han subido a una habitación dado que se encuentra mejor que hace unas horas, por lo que podemos subir a verlo, en cuanto entramos sus padres se acercan hasta nosotros y cargan a Sébastien quien parece estar feliz en los brazos de sus abuelos. —¿Cómo te sientes? —pregunto mientras me acerco a Dominique. —Mejor, ahora que han llegado —toma mi mano y la besa, me acerco a él y le doy un beso en la frente haciendo que me ponga los ojos en blanco. —Se dan en la boca, Alina no en la frente —ignoro su comentario y acaricio su cara con mi mano libre. —Gracias por lo de ayer. —Era mi deber protegerte, eres la mujer que amo y antes de que me digas algo quiero que me perdones por cómo me he portado contigo todo este tiempo, me porte como un imbécil, fui el primero en lastimar

