Mis padres me miran bastante decepcionados, sin embargo, puedo notar su mirada acusadora, después de unos segundos mi madre habla por fin. —Lo mejor que deberías de hacer es arreglar las cosas con esa muchacha, si no quieres también perder a tu hijo. Será mejor que me vaya Michele alguien debe atender la pastelería —sale dejándonos solo a mi padre, Juliette y a mí. —Yo también me voy, por cierto, mañana regreso a España no tiene caso quedarme aquí si Sébastien está en Francia. Quede con Alina de visitarla en su casa para verlo, algo más Dominique, me pidió que te avisará que sus abogados se pondrán en contacto contigo para ver lo de la custodia del bebé, así como los días que podrás verlo —levanto la mirada y sus ojos demuestran una frialdad desconocida para mí, ella nunca me miraría a

