56 | Interesada en su hermano El club al que Alessandro llevó a Sam ese sábado por la noche no era el mismo lugar donde Kath conoció formalmente a Jesse. Sin embargo, aquel sitio también era suyo y resultaba tan amedrentador como su dueño. Se encontraba en un edificio imponente, con una fachada de mármol n***o y una puerta de cristal ahumado que apenas dejaba entrever el interior. Al llegar, Sam no pudo evitar sentir una mezcla de curiosidad y aprensión. Tenía una idea de cómo eran los lugares que esa gente frecuentaba, pero era distinto verlo con sus propios ojos. Alessandro, notando su incomodidad, intentó tranquilizarla. —No te dejes intimidar por la gente de este lugar. Solo haz lo que mejor sabes hacer —dijo, y Sam asintió. —Eso planeo —respondió ajustando sus gafas y tomando a

