20 | Una noche larga Lucian acomodó los botones de su saco y salió de su oficina. Le indicó a su asistente que cancelara la última reunión del día y abandonó el edificio para dirigirse al estacionamiento. Una vez dentro de su vehículo, se tomó un minuto antes de encender el motor. —¿Por qué ahí? —se preguntó en voz alta. El sitio donde el prometido de Katherine lo había citado no era un lugar para cualquiera. Que Michele supiera de ese rincón indicaba que lo frecuentaba, o que al menos lo había hecho en el pasado; el hecho de que, a pocas semanas de su matrimonio con Kath, Michele estuviera en esos sitios, era algo que a Lucian no le agradaba. Resopló antes de arrancar y sujetar el volante con fuerza, dirigiéndose a la Mansión de Riccardo, ubicada a las afueras de la ciudad, justo d

