CAPÍTULO 80 | CERCANÍA Cuando dieron las siete de la noche, Matteo fue a la oficina de Kath y Gia a recoger a su hermana. De la misma forma en que rió la pequeña Moretti al ver a Raven con corbata, Matteo también lo hizo. —Es como un pequeño hijo de Michele —dijo al ver al cuervo con su corbatita de color azul. Raven graznó y se posó sobre su hombro; el ave distinguía entre los dos Moretti y, de momento, Matteo le agradaba más que su gemelo. —Hola, Kath —saludó Matteo con seriedad, y ella respondió con una gran sonrisa. —El repetido más amable —dijo ella, provocando una pequeña risa en Gia. Matteo negó con la cabeza; aunque no se enojó, Kath de verdad le agradaba y, en el fondo, pensaba que su presencia le hacía bien a su jefe. —Te veré mañana —dijo Gia, dando un beso en la m

