CAPÍTULO 82 | EL CONTRATO Pasó una semana en la que nuevamente Kath se debatió entre hablar con Michele o continuar como hasta el momento; él se notaba más atento a sus necesidades y la forma al tratarla había cambiado considerablemente. Kath se estaba debatiendo entre lo que comenzaba a sentir por Michele, en las sensaciones que él le causaba, y simplemente no sabía qué era lo que tenía que hacer. Por un lado, el Michele de ahora era más cálido y atento que el de antes; la relación entre ambos parecía haber mejorado mucho. Kath se despertó el lunes por la mañana con una sensación de malestar que no pudo ignorar. Las náuseas y el dolor de cabeza la habían mantenido en cama más tiempo de lo habitual. Michele, tras comprobar su estado, se marchó al hotel Diamante para ocuparse de los i

