Amor a segunda vista?

3116 Words
Julieta:  Me desperté de golpe dándome cuenta que ya era de mañana. La noche anterior me dormí casi a las tres de la mañana sin darme cuenta y olvide poner la alarma.  Me lavé la cara y los dientes, me puse una falda color beige con una blusa blanca y encima un saco largo del mismo color de la falda, me puse rápidamente unos tacones blancos y tome el primer taxi que se me cruzó.  Al llegar al trabajo evite ir de frente a la oficina de mi jefe. Estaba apunto de salir a traer un café de la dispensadora para poder comer algo cuando salió un hombre alto de 27 años, con una camisa blanca, saco y pantalón de color azul y zapatos elegantes de marca, el cabello n***o bien peinado, sus ojos negros me miraban mientras que yo sentía mil cuchillos atacándome y recordé la noche anterior:  Estaba apunto de salir de la ofician cuando escucho una voz gruesa llamándome.  -Julieta! Recuerda que aún no has completado el trabajo.  -Claro que lo he completado, todos sus papeles están organizados como siempre en su oficina. -Ven y muéstramelos.  Sabía bien lo que quería, quería tocarme otra vez.  -Están ahí, donde siempre si me disculpa, y tengo que ir a mi casa, ya que  tengo algunas cosas que hacer.  Empecé a caminar más rápido, afuera no me haría nada ya que es un hombre poderoso, y guardaría sus modales, sin embargo si me atreviera a denunciarlo me haría cosas peores.  Estaba apunto de llegar al ascensor cuando me agarró bruscamente de mi brazo.  -¡Entiendes que es lo que puedo hacerte si es que sigues con este comportamiento, más te vale empezar a comportarte si es que no quieres que terminar peor de lo que ya estas! Empecé a tratar soltarme pero él era mucho más fuerte, sin darme cuenta me encontré encima de la mesa de su oficina, gritaba pero parecía que nadie me escuchaba, las lagrimas desbordaban por todo mi rostro, trataba de alejarme sin embargo esto solo me causaba más dolor. *FIN DE FLASHBACK*  El me llamo a sus oficina y no pude hacer más que seguirlo hacia adentro.  -Espero que hoy te comportes mejor y no me gastes la paciencia como ayer.  No planeaba responder así que hice como que leía unos papeles.  -Tiene una reunión en 20 mi- -No has respondido lo que te he dicho. No me hagas volver a enojar Julieta.  -No planeo aguantarle alguna otra de sus cosas, estoy arta, no soy  su juguete s****l, no planeo aguantar nada más, así que no se le ocurra volverme a tocar.  Sentí como su mano me golpeo. ¿Qué acaso nadie más estaba en la oficina? ¿Porqué nadie me escuchaba? He pedido ayuda a gritos miles de veces, pero nunca nadie me escucha el edificio no era muy grande, y en el piso de abajo estaba la tienda que no cerraba hasta las 11:00, entonces ¿porqué nadie me ayuda?  -Escúchame bien, si se te ocurre hablar me asegurare no solo que tu vida se acabe, si no que pases el resto de tu vida pudriéndote en las calles. -Prefiero que me mate de una vez, y que todo el mundo se entere, solo hágalo.   -No. Así no sufrirías y planeo hacerte sufrir mucho, pero no a ti necesariamente, ¿cómo dices que se llaman tus hermanas?  El mes pasado trate de hacer algo al respecto, en secreto claro, pero tiene a su gente en todas partes vigilando cada uno de mis pasos, y termino hiriendo a la menor de mis hermanas, que la tuvimos que llevar al hospital, mi padre nos abandono cundo éramos pequeñas y mi mamá una noche se fue sin dejar rastro, mi tía no ayudaba mucho sin embargo ya no lo pudo hacer más, me quede yo con 19 años y mis dos hermanas. Una de ellas ya tiene 13 su nombre es Mariah y la otra apenas tiene 8 de nombre Marina. Desde entonces cada vez que no e obedezco causa más problemas de los que ya hay en mi familia.  Llego la tarde eran las 5:00 y ya estaba apunto de irme había terminado todo lo que tenía que hacer. Artiz mi jefe aún estaba en una reunión los trabajadores empezaron a irse a sus casas, yo decidí hacer lo mismo antes que volviera ya que cuando hago eso por alguna razón no le causa molestia, pero hay veces que simplemente se las arregla para que no me valla pero hoy tengo oportunidad de irme así que me salí los más rápido que pude.  Al llegar a mi casa vi a Mariah jugando junto con Marina y Doki nuestro perrito. Ambas me vieron y me abrazaron, me saque la ropa y miré mi celular donde vi una nota que había puesto, vi que era la pasarela de una de mis marcas favoritas "August", la pasarela ofrecería un premio de $900 al quien presentará un diseño único. Cogí uno de mis diseños, me puse un vestido rojo entallado, una casaca negra rota y unas zapatillas negras. Me despedí de mis hermanas cogí mi cartera y salí.  Al llegar al sitio use una entrada que me regalo mi mejor amiga Dánae. Entre y vi a todas las personas bien vestidas.  Tome asiento en la cuarta fila. Los modelos pronto empezaron a caminar por toda la pasarela. Todos eran altos, con un cuerpo de estatua griega, las chicas eran hermosa, cuerpos de sirena, y unos rostros de ángeles. Me empecé a fijar en los rostros cuando uno me resulto conocido. Era Unai. El también noto mi presencia y me sonrió.  Después del show fui a buscar mi nombre dentro de las inscripciones para el concurso, si mi diseño ganaba podría irme de mi horrible trabajo y empezar a perseguir mi sueño en lugar de seguir viviendo en una pesadilla, tal vez así tendría la ayuda de Unai o de algún otro diseñador grande de "August" que me podría ayudar a salir de las manos de Artiz.  Estaba esperando en la sala para presentar mi diseño, cuando por fin llamaron mi número sentí una emoción impresionante Ada Vicenti dijo mi nombre, la diseñadora de la grandiosa marca "August" dijo mi nombre.  Me paré de mi asiento y me dirigí hacia el escenario para presentar mi diseño, de una bolsa saque un vestido largo, la parte de arriba estaba llena de de perlas doradas no tenía mangas la parte de abajo tenía vuelo y era al igual que el resto del vestido era dorado, la perlas de la parte de arriba bajaban por toda la falda desapareciendo de una manera degradada. Juan Vicenti miro a su hermana, dijeron algo con tan solo miradas, yo termine de explicar mi diseño. Al terminar pase sentarme, solo tres diseños pasarían y de esa pequeña selección solo uno ganaría.  Ya estaban apunto de elegir los tres diseños, ambos fundadores de la marca estaban hablando entre ellos y el otro juez a quien no conocía, empezaron a decir lo nombres de los diseñadores que pasaron.  -Amanda Muñoz.  Su diseño era un vestido rozado con n***o, con algunos bordados muy bonito.  -Carlos Villanueva Era un hermoso vestido rojo abierto que giraba al rededor de la cintura dejando el vientre descubierto, después venia una falta roja con algunos brillos y la parte de adelante era corta.  -Y por último... Si es que no mencionaban mi nombre uno de la oportunidades más grandes de salir de este infierno se abría ido.  -Julieta Mershovick  Subí al escenario con el resto de concursantes que me felicitaron.  A los ganadores los llevaron a un camerino a ser arreglados y para ir al afterparty.  Le escribí a mi vecina la señora Romero para que le echara un ojo a mis hermanas. La estilista empezó a hacerme ondas con algunos canelones, me dio un vestido azul largo con un corte para que salga la pierna, me dio unos tacones plateados al igual que unos aretes.  Sentí una vibración en el celular era un mensaje de Unai, fui a ver el mensaje.  -Ey! Vi tu diseño, felicitaciones, no sabía que eras diseñadora.  -Gracias, te veo en la fiesta.  Al terminar, de arreglarme me dirigí a la fiesta, todos muy elegantes, las hermosas modelos luciendo vestidos caros que yo ni siquiera podría pensar en comprarme en toda mi vida, los modelos por otro lado lucían hermosos looks algunos con ternos, otros tenían unos trajes menos elegantes.  A lo lejos tomando una copa vi un rostro familiar. Unai traía una camisa blanca metida en un pantalón n***o, un saco n***o cubría la camisa y para terminar el outfit unos zapatos elegantes negros.  -Hola, Julieta -H-Hola Estaba distraía viendo los trajes del resto, su traje que no me di cuenta que se había acercado, me puse algo nerviosa, después de todo me había visto algo borracha la noche anterior sin siquiera conocerme, claro que el pensó tener sexo conmigo pero no le quitaba la incomodidad, además que se veía más guapo en ese traje.  -Te ves muy bien.  Unai:  No sé que me pasó esta vez pero ella seguía teniendo algo, algo que nunca antes había visto, algo desconocido que me atraía, que me hacia querer besarla ahí en frente de todos, quizá su mirada, quizá su hermoso cabello, su sonrisa nerviosa.  Empezó a sonar una canción, mi madre ama esa canción y que siempre estuviera sonando en casa hizo que me terminará gustando. De repente salieron unas bailarinas, vestidas con unos vestidos de esos que están en las películas de princesas de Disney. Empezaron a quitarse las faldas largas terminando teniendo unos hermosos tutus blancos, negros y dorados, el show era hermoso sin embargo no pude terminar de darle cumplidos a Julieta, me voltee a verla, ni siquiera la hermoso peinilla plateada que sostenía la mitad de su cabello ondulado elegantemente resplandecía tanto como sus ojos al ver el espectáculo que se había formado en mitad de la sala.  -Te gusta mucho? -Perdón? -El baile te gusta?  -Ah, si, me recuerda a mi madre, ella bailaba ballet, al igual que yo de pequeña. -Algún día tendrás que bailarme un poco entonces.  Solo me sonrió un poco sonrojada.  -Gracias. -Por? -Lo de que me veo bonita tu también te vez bien.  -Y no has visto la mejor parte.  Levanto una ceja al mismo tiempo mostrando una expresión de curiosidad. Me voltee dejando ver un bordado de un dragón entre unas rosas en dorado y n***o que había mandado a bordar detrás de mi chaqueta. Se le quedo mirando, por lo que parecía le gusto mucho el diseño.  -Epa! Se supone que te enamoras de mi no de el bordado de mi chaqueta.  -¿Quién dice que me enamoraré de ti?  -Por favor! Somos pareja cliché  Le tire un sonrisa picara, a cualquier chica la volvería loca.  -Cuidado Romeo, yo no caigo en esas cosas.  Me da un toque en mi nariz con su dedo. -No lo sé, lo dice una chica que se llama Julieta.  -Eso no tiene nada que ver.  Me sonríe mientras frunce el seño y enchina un poco los ojos.  Sin darnos cuenta no terminamos de ver el show y ya había acabado.  -Quieres ir a un sitio donde no haya nadie? -Solo no pienses en la cosa equivocada esta vez.  Le sonreí y tome su mano guiándola a una parte del hotel que no muchos conocían, yo venía aquí seguido y la descubrí.  Al llegar vi por milésima vez un hermoso jardín lleno de rosas, había un pequeño lago y un mini puente sobre él.  -Aquí tares a todas tus chicas?    -No. La verdad antes nunca había traído a nadie más, es algo que me gusta mucho como para compartirlo, pero contigo estoy haciendo una pequeña excepción . -Aja, ¿eso funciona? -Suelo hacerlo.  Me empezó a jalar el pelo.  -YA YA! PARA ES BROMA, ES BROMA En ese momento me miro y ambos empezamos a reír.  -¿Porqué no me dijiste que eras modelo?  -No quería que cambie la forma en la que me vez, últimamente es raro que alguien me conozca, y muchas veces las personas solo se me acercan por la fama y cuando se me presenta una oportunidad como la tuya en la si quieres ser mi amiga sería por mi y no mi carrera pero no duro mucho.  -¿Quien dice que seré tu amiga?  -Que fueras mi amante o novia tampoco me molestaría.  Le sonrió, ella me mira seria, la verdad es que ese carácter era un de las cosas que me tenía loco, pero no podía irme tan deprisa, pensaría que estoy loco, sin embargo jale una rosa roja, la sostuve y la mire.  -Ahora me darás una rosa principito?  -Principito?  -Si note que te autonombraste mi disque rey en mi celular.  -Ah eso.  -Si, pero a mi me pareces más un principito, eres molestoso como un niño pequeño, te pondría unos 12-13 años porque tampoco es que seas inocente.  -Bueno, yo tampoco creo que tu lo seas, no pareces virgen. Seguro ya has tenido relaciones.  Julieta:  Claro que no soy virgen, la perdí con una idiota y no Artiz para ser exacta, hace casi ya medio año salía con un chico, Khalil, era alto, tenía el pelo marrón oscuro, y ojos marrones, la piel blanca pero al mismo tiempo bronceada, la relación iba bien hasta que Dánae lo vio con otra chica me lo contó y al principio no le tome importancia pero termino siendo que me estaba engañando, una vez me vino a buscar de hecho a buscar sexo, yo me negué y el me golpeó yo le di una buena patada en las bolas, y lo saque de mi casa, mi maravillosa suerte termino siendo que perdí mi tesorito con un pendejo, y luego cuando ya estaba bien estaba teniendo un buen comienzo llego el mal parido de Artiz.  -No seré virgen, pero al menos no me subo a carros de extrañas buscando sexo.  -Otra vez con eso venenito?  -Venenito? -Romeo y Julieta, Julieta se s*****a para morir con Romeo envenenándose. -Ese fue Romeo tonto, Julieta se s*****a con la yaga de Romeo cuando ve que el se había matado pensando que ella estaba muerta.  -Bueno me gusta mas venenito a yaguita .  ¿Qué carajos con este tío? Lo peor es que me causaba sonrojo, todas sus palabras de niño mimado y infantil, me gustaban, me hacían sentir a lo que le dicen mariposas en el estomago, que estúpido, estúpidas mariposas, estúpido Unai , estúpido alcohol.  -Creo que deberíamos regresar.  -Espera.  Seguía teniendo la rosa, me miro, no por favor esa mirada no, mi corazón no aguanta ni tus estúpidos cumplidos y esperas que aguante esa mirada?  Me dio la rosa, mirándome fijamente a los ojoso, automáticamente la recibí. Se acerco a mi, se pego a mi cuello.  -Toma, cuídala bien, tenla como recuerdo y me la devolverás cuando te vuelva a ver.  Me aleje y lo mire seria.  -No caeré en tus tontos juegos, principito, anda a darle tus coqueteos tontos de fuckboy a otra chica, yo no tengo tiempo para estas cosas.  -Al menos quédate con la rosa venenito.  -Esta bien.  -Muy bien fiera. Se empezó a alejar en dirección fuera del hotel, típico de los chicos de su tipo, pero para ser honesta, tenía un toque no era arrogante, simplemente molestoso.  -Cierto, algún día tenemos que ir a comer hamburguesas otra vez.  -Okay, si hay comida no tengo problema. Camino un poco más sin responder mi respuesta a su propia invitación.  Dejo de caminar, me quede mirando el dragón bordado en su chaqueta, me gustaba mucho el diseño para ser honesta.  -Adiós, venenito.  -Ya vete principito.  Volví a la fiesta pero la verdad estas cosas no eran de mi tipo, no sentía que me quedara algo que hacer así que me regrese a mi casa.  Al llegar vi que la casa estaba en silencio, tire mis cosas, y busque a mis hermanas, estaba preocupada que Artiz siguiera molesto y que además no me haya quedado hoy lo hubiera molestado y hubiera querido tomar venganza, a diferencia de Khalil o Unai, Artiz me da miedo y no por mi, pero por mis hermanas, ya sufren mucho mentalmente, no quiero sufran físicamente y mucho menos si es que es por mi culpa, de algún modo sé que no lo es, pero algo me  hace sentir que puedo evitarlo.  Agitada abro bruscamente la puerta del cuarto de mis hermanas, las veo tranquilamente durmiendo, la señora Romeo esta dormida en una silla. Traigo una manta y tapo a la mujer teniendo cuidado de despertarla, luego les doy un beso a mis hermanas y me dirijo a mi cuarto Dokki me sigue.  Al estar ya en mi cama, recuerdo la rosa, otra vez salgo de mi cuarto trayendo mi cartera, mi diseño se había quedado con los del resto de concursantes. Saco la rosa de mi cartera, sin hacer esfuerzo ya que mi cartera no era muy grande y los pétalos salían de ella, además de que no quería maltratarlos. Tomo un vaso que tenía de hace unos días le pongo agua del baño y pongo la rosa en  mi mesa de noche, al mirarla pienso en Unai, ese maldito pervertido que hacia latir mi corazón fuertemente sin piedad alguna. La verdad no creo que me guste, sin embargo me atrae como cuando vez a un modelo (es un modelo estúpida). En fin, no le quitaba lo molestoso y de algún modo engreído y si otra vez lo diré PERVERTIDO, quien diablos se sube al carro de una extraña con ese tipo de intenciones.  Me había quedado dormida, juzgando todas las cosas malas de Unai, recalcándolas en mi cabeza, cuando suena mi celular, me sobresalto y miro quien es.  "Tu rey" Mi rey ni que nada maldito (y hermoso) pervertido.  -¿Qué carajos quieres? ¡Son las tres de la mañana lunático! -Bueno estaba pensando, mañana por fin es sábado, ¿quieres ir a comer algo? ¿la hamburguesa que te dije quizás?  -¡¿Enserio interrumpes mi sueño para decirme que quieres ia comer una hamburguesa?! ¡¿Qué no podías esperar a mañana?! -De hecho siendo las tres de la mañana, ya es el mañana al que te estas refiriendo. -Sabes bien a que me refiero principito. -Bueno, ya te desperté no tiene caso pelear, entonces ¿qué dices? -Esta bien.  -¿Así de simple? -Si, es comida, no le diría que no mucho menos si es que son hamburguesa. ¿Dónde nos vemos? -Oh no, yo iré a buscarte, mas tarde pásame tu dirección, y yo te llevaré.  -Bueno, ahora si largo de mi teléfono y déjame dormir.  -Adiós venenito.  Le colgué el teléfono y me volví a dormir ni siquiera ese psicópata me quitaría mi preciado sueño. 
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