Hago lo mismo que hice con Ilda, le desenredo su cabello y le hago sus trenzas. Después compruebo el estado de su ropa y acabamos a tiempo para cuando Ian entra después de ducharse. Idalia se une a sus hermanos a jugar mientras termino con Ian e Ígor. Una vez que termino de vestir a todos los niños estábamos por irnos, pero recordé que había olvidado ponerles el perfume. Corrí hasta la habitación y tomé dos perfumes, el dulce para Idalia e Ilda y el cítrico para Ígor, Indra e Ian. —Listo, vámonos. —Esperen. Olvidan la comida de su abuelo. —Cierto, gracias Nani. —Yo también voy, andando. Recibo la comida que tenía en sus manos para ayudarla, ya que era mucha. Nani se había dispuesto a preparar demasiada comida para una sola persona y eso me sorprende. —Llevo bocadillos para los niños,

