Respondo en el mismo tono de voz. —¿Podría explicarme qué sucede, señorita Isabella? —Señor Klein, Harry Wood fue el hombre que mi padre ha seleccionado como mi futuro esposo, pero no habrá boda, porque yo no estoy dispuesta a unirme a un hombre que no amo. ¿Mi respuesta le es clara? —Clara como el agua. —Si me disculpa. No entendía cuál era el interés de ese hombre por mí, pero esta vez no les doy ninguna oportunidad a ellos tres y me voy. Camino rápido para alejarme de ellos tan rápido como puedo, giro por el pasillo de la izquierda y pude ver a lo lejos a Úrsula y a Nani salir de otro almacén de ropa para bebés. —Señorita, ¿ha disfrutado de su comida? —No, Nani. —¡¿Por qué?! La pobre mujer se alarma con mi respuesta. —Debemos irnos, ahora. Me cubro el vientre con mis brazos.

