Observe las olas estrecharse contra la arena con un suave murmullo, Luc me abrazo por la cintura y acaricio mi estómago, sus dedos hicieron maravillas. -¿te he dicho que eres hermosa?- su aliento cosquilleo en mi mejilla, repartió pequeños besos en mi cuello- podemos ir al cuarto… - me giro y repartió pequeños besos por mi rostro. -no, no podemos- puse mis manos en su pecho y lo alejé, me dio un ceño divertido. -apuesto a que no tardaremos - sus colmillos centellearon en su sonrisa. -¡no! La chica vendrá en cualquier momento o Naria puede entrar también- su ceño se frunció. -no me gusta la idea de dejarla sola en una guardería - me reí, desde que Alisa había llegado a nuestras vidas Luc se había vuelto muy posesivo con respecto a si alguien se acercaba a Alisa o a mí. -lo dices solo
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


