Si la golpiza que le dio Ivana no fue suficiente, Antoni casi lo mata a punta de puñetes, James logro arrastrar a Ivana dentro de la casa porque el dorso de su mano no dejaba de sangrar, aunque parecía una herida superficial no podía descartar la idea de que le hubiera cortado alguna de las venas poco saltadas y debía ser atendida por un médico, estando en un lugar seguro la descarga de adrenalina bajo de golpe haciendo que Ivana se desmayara y por suerte James todavía no se había alejado de ella. – Hay que llevarla al hospital, cayó desde tres metros de altura y la herida no deja de sangrarle. – comento el hombre al ver a Nanava con su hijo en brazos llorando. – Te acompaño. – vio a Marcos, toda la seguridad se desplego en la casa para buscar a otro intruso. – Me la voy a llevar yo, no

