Sol estaba cansada y mucho más de tener que fingir con Carlo, deseaba irse por un par de días lejos de ese lugar, ya habían pasado nueve semanas y se sentía exhausta de tanto batallar. Ya había logrado cercar a Midas y por poco había sido violada por el sobrino del viejo y el culpable de la muerte de su padre ya estaba preso y su confesión tenía a Midas en las cuerdas vencido. Pero necesitaba más que atacarlo con la ley deseaba destruirlo emocionalmente, como él destruyó a su papá y al padre de Celia. Así que antes de agotar su último cartucho de fuerza fue a hacer una visita. Entro con sus guardaespaldas a la oficina de Midas y les pidió esperarla unos minutos mientras hablaba con Midas, acercándose a la cara de un irritado Midas le dijo: ¡Este pueblo es mío! Y saliendo de

