Lucy Caminé y caminé hasta que sin darme cuenta llegué a la cafetería. Todavía seguía anonadada por lo que sucedió con Max. ¿Por qué me beso? Eso es lo que aún no comprendo. Me sentía tan nerviosa, confundida y molesta, todo a la vez. Me adentre en la cafetería. Jess y su amigo estaban sentados en una de las mesas del frente. Sin pensarlo dos veces me acerqué a ellos. El chico lucía mucho mejor que cuando lo vi, ahora solo sostenía una bolsa de hielo contra su rostro, de seguro para bajar la hinchazón del golpe que le dio Dylan. Jess y él charlaban, reían y de vez en cuando se quedaban callados mirándose. Es lindo ver a mi amiga así de emocionada con otro chico que no sea Dylan. —Hola–dije fríamente y me dejé caer en el asiento junto a Jess. Ella miró todo mi recorrido, y todo

