Pov Arabella El sabor de sus labios es adictivo; entre una mezcla de vodka y otra de cigarrillo. Lo saboreo con torpeza, sintiendo como algo caliente se me posa en el vientre y como un susto me sube al estómago. La mano de Vladímir viaja a mis cabellos tomándome con una posesividad que jamás en mi vida he sentido de un hombre, mientras a mí todo el cuerpo me tiembla. Siento el calor de su cuerpo abrazando el mío, su otra mano maltratando mi cintura y su m*****o pegando de mi pelvis con dureza. Entonces, mi mente se nubla y por un instante Vladímir Novikov no es el hombre que me secuestró, sino alguien diferente que me está haciendo sentir cosas que jamás había sentido antes. ¿Deseo? Siii, un profundo deseo que me ciega, que me quema, que me enloquece. Intento dejarme llevar por la situac

