Pov Tasya “Toques de Placer” salta a la vista minutos después. Un pequeño edificio de piedras con el nombre en la puerta de manera discreta y elegante. Afuera, una fuente y alrededor, y una que otra planta tropical y flores aromáticas que aportan un olor agradable. —Esto no parece un Spa para masajes relajante Amari —Susurro bajándome del auto. Mi respiración entrecortada y mis muslos apretados ligeramente. El corazón, me retumba de manera fuerte contra el pecho, como si estuviese apunto de estallarme. «Cálmate Tasya» Me repito mentalmente una y otra vez. Amarí me observa, con una sonrisa ladeada de esas que aumentan todos tus sentidos a mil. —¿A caso un masaje erótico no es relajante? —Me pregunta con una suavidad angustiante. —Sí, si, estoy segura que sí, pero… —Entonces entra

