POV Daemon Me quedo mirando a todos mis invitados sonreír, hablar y disfrutar de la celebración. Desde la distancia, oculto en medio de las vides, me fumo muy tranquilo el segundo cigarrillo en lo que llevo aquí de pie. Mis nervios están alterados, desde que salí del castillo por la parte de atrás, comenzaron a salir a flote y no los puedo controlar. Estando de pie aquí, fui testigo de la noche caer, miré a cada invitado llegar y a cada recolector luciendo su mejor gala. Incluso, pude oír el rugido de mi antiguo Ferrari llegar, causando que una leve sonrisa se dibujara en mis labios al saber que mi Afrodita, había llegado. Por instinto, quise apresurarme a recibirla, pero los nervios me la jugaron. No pude, me acobardé y no pude ir a recibirla. Incluso, me cuestioné unos segundos si ha

