Livna
Acabo de llamar a Ester, pero no está en la ciudad, Roxy ya está viniendo para acá, con el trafico de la tarde dudo que llegue rápido, mientras tanto yo sigo sentada en mi puesto de trabajo con muchísimo más trabajo acumulado, hago lo que puedo desde mi computadora, pero tengo que llevar varios documentos fuera de este piso, Sergio no me responde el celular y lo mas seguro que como es vienes haya venido a ver al bromitas de mi Jefe
Romina salió a buscar algo que me pueda servir, además que se llevo varios papeles importantes que deben ser sellados con urgencia, la prioridad en estos momentos son esos documentos y no yo, todos seguimos locos con el trabajo y yo sigo sentada sin poder hacer mucho.
-¡Sergio! al fin me contestas, donde estas?- respondo al segundo pitido inexistente del celular cundo me doy cuenta que al fin me responden la llamada
-Hola Hermosa en la empresa, justo iba a pasar a saludarte, si esta Alexander verdad?- responde como siempre
-Una de sus bromitas salió mal, mueve ese trasero a mi escritorio que necesito urgentemente de tu ayuda- le contesto apurada esperando que aparezca a la velocidad de la luz
-No me digas que otra vez necesitas de mi ayuda, ajajajajaj.¿ si voy que me das a cambio? – me dice agotando la poca paciencia que me queda.
-Solo ven por favor, no estoy para tus bromas-
-está bien, no te muevas que voy para allá- me dice y yo estoy mas aliviada que mi mejor amigo venga a salvarme.
-Gracias, tampoco es que me pueda mover mucho que se diga- cuelgo la llamada de mi celular mientras a tiempo contesto otra directamente de la línea fija que viene de presidencia, mi jefe esta muy ocupado como para recordar su estúpida broma.
Sergio aparece por la puerta, su cara es todo un poema, el desgraciado tiene pinta de querer reírse, pero se contiene, le explico lo que sucedió e inmediatamente llama a Ester para tener con quien burlarse de mi
Me entrega un bóxer que me queda como short, al menos me cubre más que mi ropa interior, me tapo con su chaqueta ya que él tiene una reunión con su tío, por lo que me dejan sola nuevamente a la espera de que me traigan la ropa
Romina llega con unos pantalones que intente que me entraran, pero son demasiado pequeños para mi talla
-WOW mujer porque escondes ese gran trasero, yo si tuviera ese culo lo luciría de maravilla – responde Romina
-¿Lo lusco de vez en cuando, pero es mejor así sabes?, no han intentado acosarme en un gran tiempo- respondo sin poder contarle mucho
- Ósea lo digo por tú ropa, ¿porque no te arreglas mejor?, ¿si te has dado cuenta de que algunas compañeras de la oficina se han burlado de ti? – contesta mientras guarda en su cartera el pantalón
-Si lo he notado, pero nunca han llegado a herirme, no te preocupes, mejores gracias por decírmelo Romina- le contesto sinceramente, cualquiera no te dice las cosas así por que si.
-Gracias a ti por no tomártelo a mal y no me digas Romina puedes decirme Romi, y no es por querer cortar nuestra conversación, pero tengo que ir ayudarte entregando estos papales y terminar con mi trabajo- responde mirado su reloj
-Te debo una- contesto entregándole varias carpetas
-Me debes varias, y tranquila que avise que tuviste que salir para que no viniera nadie- responde camino al elevador
Tengo una caja bajo mi mesa de varios artículos para hacer bromas y no he llegado a utilizar todos, después de la tercera vez que terminé perdiendo contra el desgraciado de mi Jefe tuve comprar municiones para contra atacar, esta vez se lo dejo pasar al señor Bromas solo porque está ocupado y la presencia de Sergio cambio mucho mi humor , con la persona que más me quiero desquitar es con Aurora y precisamente estas ranitas me van a servir.
Sonrió enormemente sabiendo que sigue rondando la oficina, una ves confirmo que esta subiendo a nuestro piso me escondo en un buen lugar para soltar las ranas, el elevador se detiene y aparecen Sergio y Aurora
-Se lo dije señor Sergio, la secretaria de Alexander me dijo que lo llamara, me comunico que era de gran urgencia su presencia- contesta tan tranquilamente que si no la conociera yo cualquiera diría que está diciendo la verdad y se come el cuento
Sergio se aleja lo considerable para responder una llamada y yo con las iras incontrolables que siento le arrojo las ranas Aurora.
Salta del susto y yo por dentro me estoy riendo, creyendo al fin concretada mi venganza, la maldita se esconde tras de Sergio y las ranas empiezan a escalar el pantalón de tela, el pobre señor esta tan concentrado en sacárselas de encima, que la maldita sin miedo agarra dos y las empuja dentro del pantalón.
Yo estoy que no me lo puedo creer y no puedo reaccionar tan rápido como me gustaría, la muy astuta abre la puerta de Alexander, El señor Sergio terminó por sacarse los pantalones y yo no me doy cuenta en que momento ella me quita la chaqueta y corre hacia el elevador.
Roxy termina por entrar y con el grito las ranas salen espavoridas por el lugar, yo trato de cubrirme las piernas mientras Sergio busca el pantalón para colocárselo
Ni en todas las bromas que Sali triunfante había puesto la misma cara que tiene en este preciso momento, mi jefe parado desde la puerta de su oficina mirándonos fijamente a los ojos tanto al señor Sergio como a mí.
-Como es posible que tienen que hacer sus cochinadas precisamente en mi oficina, a ti no quiero verte- señala a su padre
-Y contigo se acabaron las bromas- me señala
- Desde hoy te pones a trabajar y a la primera que vuelvas a dar problemas, por más mínima que sea, te largas de mi empresa- responde cerrando la puerta sin siquiera poder dar explicaciones.