Romina
-Marcos has visto a livna?- pregunte caminando por el largo salón, mientras negaba con su cabeza.
-Alguien la ha visto? - nadie parece escuchar mi pregunta, Jodida manía de mis compañeros, parecen ignorarme, no a muchos les agrada después de algunos rumores de un supuesto romance con el papá de nuestro jefe, prefieren evitarla por que casi se termina jalando de los pelos con algunas compañeras de mi piso, me he dado cuenta de que es una persona muy simpática a pesar de que la mayoría la haya juzgado por su mal gusto por la ropa.
Es una buena persona aunque muchos lo pasen por desapercibido porque no la conocen, últimamente me ayudado a resolver varias situaciones con respecto a mi trabajo y eso se agradece de alguna forma, quiero darle un pequeño detalle, es muy bonita aunque tampoco se de a notar, yo que me considero atractiva, esa mujer me deja muy atrás, me di cuenta al ayudarla a vestirse rápido cuando paso lo del mal entendido, fue un golpe para mi autoestima como yo le digo para que se anime a usar otra ropa, en agradecimiento le compre un lindo vestido y por eso la estoy buscando, no me ha respondido el celular en todo el día, de no ser porque la vi trabajando ya estaría pensando que se volvió a meter en otro problema.
Me di cuenta de que no es la tarada de la que la mayoría se burlaba, aunque después del último suceso ya nadie ha querido dirigirle la palabra y es muy consciente de ello, en el poco tiempo que he tenido para conocerla me he dado cuenta de que evita hablar de algunos temas aunque sabe mucho sobre moda, colorimetría y técnicas relacionadas a nuestro trabajo, sabe dirigir y sería una buena líder si algún día la promueven de puesto.
-Katherine? disculpa has visto a Livna?- pregunto de paso que la veo llegando, últimamente creo que la relación con Liv ha mejorado
- No, pero la estamos esperando, ya sabes seguramente anda por ahí escondiéndose de la gente, ya sabes para no dañar el evento con su desastrosa apariencia- habla y habla por los codos, me doy cuenta de que esta mujer no cambia
-No sé cómo el jefe aun la conserva, seguramente hace todo el trabajo él solo ??? pero ya sabes cómo madrasta, por lo que paso, nuestro jefecito no puede decir nada.... no te parece gracioso...nuestra linda Aurora se ofreció a prestarle ropa, mira que amable que es- la señala aludiendo su gesto de “buena voluntad”
- Ya tengo a la prensa aquí- responde la señorita Aurora
- ¿A alguien se le ocurrió sacar a los mejores vestidos de esta noche, saldrá en zona de espectáculo, no te parece increíble? – pregunta como si fuéramos amigas y me interesará el tema
-Supongo, me parece una buena idea para hacer publicidad, bueno hermosas me voy que tengo que esperar al Señor Anibal mi jefe
- Adiós Romi si la vez nos avisas – se despiden muy animadas
- Claro nos vemos- contesto intrigada, algo planean este par de chismosas.
-¿Ariana has visto a Livna?- pregunto con pocas esperanzas de encontrarla.
-Si la vi, está en su escritorio, el jefe la puso a trabajar y aún no termina, tiene trabajo acumulado según escuché, la fui a ver para bajar juntas porque tampoco salió al almuerzo, pero ya ves que el jefe estaba más ogro de lo normal y ya no quise insistir-
- gracias la voy a buscar- le digo caminando al ascensor, el salón de eventos se encuentra en la parte subterránea de la empresa
...
Livna
Termine el trabajo de esta vida y la que sigue en estas dos horas, el muy maldito se burló de mi por quedarme sin celebración, ya va a ver, algún día me vera bailando como loca y bebiendo todo el alcohol que quiera, sin que nadie me diga nada.
-Señorita espero que ya haya terminado su trabajo y se guarde el monologo para después, que hasta acá la puedo escuchar, cuando regrese espero este todo listo- contesta con esa voz sarcástica que no he escuchado en toda la semana.
Quito mi concentración del computador y regreso a mirarlo para contestarle con una de las mis mías, pero el desgraciado esta bañado, afeitado y oliendo malditamente bien que hasta babeando estoy.
-Sabe perfectamente que tiene que terminar todo para que pueda salir de aquí?- responde acercándose
-Y si no hace bien su trabajo quedará despedida – contesta regresando a su cara de ogro y mal humorado
-¿Porque es mal agradecido?, Ya deje de amenazarme con lo mismo, ya termine todo lo que me pidió aun cuando no era mi obligación, ¿si sabía que tenía la tarde libre no?- contesto enarcando una ceja y suspirando largamente tratando de contener mi temperamento
-Espero que si me despide, en mi sueldo también se cuenten todas las horas extras-le respondo
-Como ya termine y está todo listo, ¿ya me puedo ir mi Jefecito?- le pregunto viendo que volvió a relajarse
- Claro si ya está todo, hasta la última coma luego de revisarlo, si se podrá ir- contesta colocando su cara de ironía
Con todo aclarado camino a su dirección
- Adiós que le vaya bien con su discurso y sueñe con los angelitos- le respondo dándole un sonoro beso en la mejilla y me doy media vuelta para irme.
mente tonta
Pero no fue mucho para sentir la mano de alguien y de la nada ser jalda hacia un pecho fuerte, muy pegadito hacia amí, mmm que rico sentir ese aroma inconfundible que siempre me invita a querer pecar.
esperen olviden eso.