15 días he tenido que soportar el humor insoportable de mi ahora Jefe, la primera semana me sobrecargo de tanto trabajo que no puede irme dos días a mi casa, se me hizo tan tarde que para mí ya era peligroso salir, para colmo de males tengo el dinero contado, no pude alimentarme adecuadamente los dos siguientes días.
Benjamín ha sido de mucha ayuda, además me ha defendido de todos los intentos fallidos de “mi jefecito” por deshacerse de mí, Katherine o mas conocida como perra numero 1, ha estado atacándome en bajo perfil, la muy zorra se muere por mi “jefecito” y cuchichea se burla y habla mal a mis espaldas
Y ahora mismo traigo ropa por si no puedo regresarme a mi casa, y he optado por traer fideos instantáneos por si no me da tiempo de regresarme a mi casita a comer
-Ameliaaaaaaa - sigue gritando mi jefecito esperando que vaya por él
Escucho mi celular, doy un largo suspiro y me ánimo a respóndele
-Que se le ofrece Jefecito- le respondo sarcásticamente
-¡Amelia desde hace rato que te estoy llamando, apresúrate que necesito los malditos documentos ahora mismo¡ – esta enojado, pero me vale 3 rebanas de jamón o queso Chédar , no me gusta que me este nombrando a su secretaria anterior
-perdón Jefecito no le escucho muy bien, podría repetirme lo que me acaba de decir- le contesto esperando que ya no me vuelva a repetir ese nombre que me tiene hasta los cojones
-Livna mueve ese culo de una maldita vez- sonrió sabiendo que el lo hace de adrede y yo por supuesto feliz por no quedarme atrás.
-Ahora mismo Jefecito, como usted ordene- le cuelgo levantándome con la carpeta que ya tenía lista desde hace media hora
Aquí esta, le coloco la carpeta sobre el escritorio
-Puedes retírate- contesta con el ceño muy fruncido
- a tu casa, por hoy ya no te necesito – me responde y yo estoy que no me lo creo, son las 5 de la tarde, claro es mi hora de salida pero él nunca me ha dejado ir porque siempre se inventa más trabajo solo para fastidiarme.
Recojo mi bolso y estoy tan feliz de que hoy finalmente podre comer algo decente que me preparare en mi casita.
Camino hacia el elevador y el resto de mi tarde se arruina al ver a la perra número 2, haciendo acto de presencia
-valla que grato sorpresa- contesta la estúpida barriéndome con la mirada
- Pues yo no podre decir lo mismo- respondo con la intención de empujarla con mi hombro, al pasar por su lado
- así que estas trabajando para mi amorcito- me detiene el paso
-Mira ya te lo había comentado pero tu imagen no es bien agraciada ni bien vista para trabajar para el Ceo de una compañía tan importante como esta- me jala de la blusa con tanta fuerza que termino besando el piso.
-No se me olvida la cachetada ni tu altanería del otro día- contesta en voz baja haciendo que solo yo la pueda escuchar, contorneado sus caderas se da la vuelta y camina directamente a la oficina de mi jefe
Me hierve la sangre que como puedo me levando descalza de un pie media tambaleante agarro equilibrio directamente a contraatacar
-Te lo advertí maldita loca- le lanzo mi otro tacón
Salto de felicidad sabiendo mi buena puntería, pero a medida que avanza el zapato mi sonrisa se desfigura cuando ella se agacha a recoger no se que.
Sin querer e inoportunamente el zapato sigue volando en el aire y termina aterrizando sobre el pecho de mi adorable jefecito
-Livnaaaa- escucho el grito que me indica que ahora si ya lo saqué de sus casillas.
Bueno al menos voy sumando el marcador.