May no supo cuánto tiempo había pasado, había seguido el camino a oscuras apelando a su memoria con confianza y había escapado de esa casa sin poder detener su llanto. La lluvia la había empapado y el frío parecía calar sus huesos y sin embargo nada de eso dolía tanto como la sensación de haber encontrado el amor, pero no poder tenerlo. No podía creer que ya lo extrañaba, se reprochaba a sí misma no haberlo dejado seguir, al menos hubiera tenido el recuerdo de su última noche juntos con notas de placer en su partitura. ¿Y si se había equivocado?, pensaba con lamento ¿Y si lo había presionado demasiado? Comenzaba a creer que de haberlo dejado continuar con sus encuentros al menos lo hubiera tenido a su lado. ¿Pero a qué precio? Amar sin ser amado era algo que no le deseaba a nadie. Ll

