La entrega de los instrumentos resultó satisfactoria, Pato había cargado la camioneta mientras ella arreglaba con el vendedor, quien había resultado ser el antiguo dueño de una tienda de instrumentos que al oír la historia había sumado más cosas a la venta. May se sentía feliz por haberlo conseguido, pero mucho más por poder conocer a la familia de Pato. Como todo había entrado en la camioneta, habían decidido pasar primero por la casa de los padres de Pato. El creía que con saludar y compartir unos mates sería suficiente y luego podrían regresar a la ciudad para guardar los instrumentos en el comedor. -Bienvenida a mi casa, espero que te sea leve la conversación de cinco mujeres. - le dijo Pato al abrir la puerta de aquella hermosa casa en un barrio privado de la provincia. Era un l

