Salgo de mi cuarto llevando el carrito del desayuno, hacia la cocina donde al llegar veo a un chico musculoso y atlético sin camisa y en bóxer de Ralph Lauren, deslizándose por toda la cocina con total elegancia. — Bongiorno — digo para ver quién es el extraño — Bongior..— se queda a mitad de camino el saludo y el chico que en realidad es todo un hombre me observa como si me conociera — ¿Babba - vu? — pregunta el chico Yo solo puedo rodar mis ojos internamente y le sonrío con sinceridad — Si, esa soy yo — digo — ¡Vaya! Ya eres toda una mujer — dice saliendo de la cocina y acercándose a mí — Y tu, ¿Quién eres? — pregunto por qué aunque se me parece demasiado a alguien no es el mismo, lo sé, solo lo sé — No puedo creer que te olvidarás de mi, fui tu inseparable compañero de juegos cad

