CAMIL
Me desperté en la gran cama pero me encontraba sola, él misterioso secuestrador que me había tarareando para que me pudiera dormir no estaba, me moví en la cama estirando mi cuerpo para ponerme en movimiento, pero…¿ Que haría en esta celda de color marfil?.
Mi olfato me mostró el desayuno en la misma mesita, me dirigí a él sin asearme, tenía hambre, empecé a comer a un buen ritmo, mi mente se llenó de imágenes de mi hermosa mascota, imágenes de cuando estaba pequeño y tuve que darle biberón en las noches porque aún era muy pequeño para comer solo, y cuando creció tanto que ya no cabía por completo en su almohada, cómo jugaba conmigo a la pelota y como salía a pasear como si fuese un perro no un gato, su collar colgado de la puerta y su actitud oscura , ese era mi Fin, mi gato, mi único amigo permanente, ¿ Que pasaría con el sin mi presencia? ¿ Moriría de hambre ? ¿ Me extrañaría?.
Todo se remolino en mi cabeza y las lágrimas corrieron sin descanso por mis mejillas, me ahogue en sollozos de solo imaginar mi pequeño rollito de canela morir a un lado de su plato de croquetas, mirando a la puerta y preguntándose ¿ Porqué me abandono mamá?, Llore con todo el dolor que tenía en mi pecho, llore mi soledad, mi ausencia, mi secuestrador, mi impotencia, llore por lo que nunca tuve, por los lazos que no me sujetaban a ninguna parte, llorre por Kavan y pensé en sus labios y su amor, pensé en mi amiga, en Marian, ella se enteraría de lo que sucedió cuando acabe su año sabático, que probablemente ya será muy tarde para mí, pero sobre todo estoy llorando para sacar mi tristeza e iniciar el duelo por mi mascota, y por mi vida.
- ¿Estás bien?- sonó la voz detrás de mi puerta. - ¿dime cómo puedo remediar tu dolor?, ¿ Que está sucediendo?- aún llorosa conteste
- ¿Sabes?, Yo tenía una mascota, nada grande pero... lo amaba-
-¿Porque hablas en pasado? Tu mascota aún vive-
- debe haber muerto de hambre- explote. Debe estar tirado al lado de su plato de croquetas, muriendo mientras se pregunta porque su mamá lo abandonó si le decía que lo amaba, sintiéndose como un estorbo que hay que dejar a un lado para que muera, ¿Sabes cuánto llevo aquí?¿ Quien lo alimento en mi ausencia?- volví a llorar, no podía consolarme, Fin moriría de una de las formas más terrible del universo por qué mi secuestrador no pensó en mi mascota. Desde la parte de afuera de la puerta escuché
- no te preocupes, eso será solucionado en el menor tiempo posible- el silencio volvió con todo su peso y yo solo pude secar mis lágrimas y volver al desayuno, llore en la dicha mientras me limpiaba y recordaba las intromisiones de mi gato al baño mientras me duchaba solo para mirarme a la cara, tenía que salir de ahí o dejar de pensar en mi mascota prontamente muerta.
Salí a la habitación y después de vestirme y seguir dónde me quedé en el libro ayer.
me dormí.
Desperté horas después, me di cuenta por el rugir de mi estómago y la luz pálida que dejaba el sol al ocultarse, me estire, pero el gran televisor cobro vida, después de un poco de estática, de vio una mano que se alejaba de la pantalla y luego mi departamento, todo se encontraba destruido, volcado y en pedazos, no creí que mi gato tuviese tal poder de destrucción, pero ahí estaba, mi pequeña bola peluda devorando con rapidez un gran plato de croquetas, apenas había terminado, el vídeo se terminó, llore nuevamente, mi Fin estaba aún con vida y alguien lo estaba alimentando, los pasos al otro lado de la puerta anunciaron su cercania, camine por el espacio de la habitación marfil y me pare al ladrón de si puerta.
- gracias- solté en un tono alto
- es un gran placer para mí ofrecerle un poco de dicha, me disculpó por olvidar a tu mascota…- el silencio me invadió
- agradezco que te encargues de él-
- haré todo lo que este en mis manos para que tú gato este bien hasta que pueda reunirte con él-
Suspiré como esperanza, mi gato tan hermoso, mi Fin estaba vivo, ahora alimentado y pronto lo tendría en mis manos, eso fue el consuelo necesario para terminar de pasar la tarde, sin mucho más que hacer pero con un ánimo un poco mejor me volví a duchar y espere a que llegara la hora de dormir para saber si mi secuestrador vendrá a recostarse cerca de mi
Mi espera se empezó a volver frenética, no se porqué pero esto se empezaba a sentí como la espera por Kavan, se sentía como una cita, quería que todo sucediera rápido y que el llegara ya,era ridículo pero eso era lo que yo sentía.
Ya entrada la noche me acomode en la cama con la desilusión de que dormiría sola, pero cuando sentí la oscuridad inundando mis ojos sabía que él estaba cerca, todo mi cuerpo gritaba por la curiosidad y mis terminaciones nerviosas estaban preparadas para su toque, sentí el sonido de la puerta, y unos momentos después el peso en la cama , espere que me acercara a él pero no lo hizo ¿Ya no estaba interesado?,me sentí decepcionada, respire profundo y suspiré bajo antes de hablar.
- gracias por lo de Fin nuevamente-
- fue un placer y me disculpo nuevamente por mi falta de atención para con tu mascota- me mordi el labio, queria que me abrazará.
-¿ porqué no descansas?, Mañana será un día largo-
Solo pude gemir de desesperación, ¿que haría? ¿Seguir mirando la estúpida pared?, Antes de que pudiera dirigirme a él estiró la mano Y me abrazo colocando mi cabeza sobre su pecho y mientras tocaba mi cabello y tarareaba me dormí.