El día que mi madre murió, fue algo repentino y doloroso. Estaban en USA, recibiendo un tratamiento, mi madre estaba cansada, pero mi padre se negaba a rendirse. La llamada, mi padre la hizo a Luca, eran cerca de las 1 de la madrugada y yo dormía... Dos golpes en mi puerta, me despertaron, miré la hora y me extraño que alguien estuviera despierto tan tarde. Pensé en Rosita, me levanté a abrir la puerta y me encontré a un Luca bastante ¿preocupado? e incapaz de moverse. Algo se activo en mi mente inmediatamente. - Luca, ¿Qué pasa? - Entra pequeña, debemos hablar...- Lágrimas se agolparon en mis ojos al escuchar su voz dolida. - Mi mamá...- No lo pregunté, ya lo sabía... Luca guardaba un gran cariño por mi madre, ella siempre nos cuidó y a él lo acogió, cuándo sus padres decidieron que er

