Todo está decorado hermosamente, flores blancas y rosa pálido, adornan el lugar. El vestido de novia de mi amiga es realmente hermoso y puedo ver lo nerviosa que está, mientras el cura habla de Dios y el amor. Franco no se quedó atrás, está muy guapo y elegante y mientras esperaba a la novia en el altar, caminaba de un lado a otro y pese a los esfuerzos de Luca y su padre, no se calmó, hasta ver a su amada, caminando cómo una princesa de cuentos, hasta él... Cuándo Franco ha dicho sus votos, mi hermosa amiga, lloró como una magdalena y cuándo los ha dicho ella, Franco tampoco ha contenido las lágrimas. En el momento en que el cura los declara marido y mujer y le autoriza a besar a la novia, toda la tensión que cargaba Fran, se disipa y por fin la veo relajarse. La fiesta ha estado hermosa

