Nuestra bebita se ha quedado con Rosita y mi padre, en nuestra casa. La hemos dejado dormida, antes de venir al hermoso hotel. La suite presidencial es algo de otro mundo, tanto lujo y espacio. Ha sido el regalo de bodas del abuelo de Luca, creo que él y yo, somos algo más austeros. Pero es un regalo y debemos disfrutarlo y el inmeso jacuzzi en la sala de baño, es mi primer objetivo... Luca, me desviste, tomándose su tiempo y jugando a prepararme para él. - Así debió ser siempre, Amor... Fui tan idiota, desperdiciando estos momentos... - No los desperdicies ahora, lamentando el pasado, Luca...Llévame al jacuzzi y disfrutemos. Luca se desnuda, mientras me meto al agua y me encanta verlo así, imponente, perfecto, su erección a full. - ¿Te gusta lo que ves, pequeña? - Me encanta, Amor

