ALANA Las palabras de Erik me golpearon el pecho. Nunca lo había visto tan vulnerable en toda mi vida como en ese momento. Estaba entre la espada y la pared porque por un lado se estaba dando cuenta de la verdadera cara de Verónica y por otro lado sería el padre de ese bebé. Sentí una punzada de tristeza por él porque tenía razón, mi situación a pesar de tener una complicación médica, definitivamente era mejor que la de él. Nick y yo nos amábamos y estábamos juntos en las buenas y en las malas, algo que él no hizo conmigo. Sentí una punzada al pensar en Vicente y la noche en que falleció. Me mordí el labio inferior al escuchar sus palabras, sí, definitivamente mi situación era mucho mejor que la de él. — ¿Qué quieres hacer con el bebé? —Fue lo primero que pensé. El se quedó en s

