Situación extrema Capítulo 22

1187 Words
Del lugar salí, como yo pude porque ella no quería que yo me fuera llegué a mi casa como salí las 7 de la noche subí a mi habitación Nicole estaba con la niña Ella me ve, pero no me habla y mejor me corta los ojos Yo sigo en lo mío me quité la ropa me pongo una toalla y me dirijo al baño para bañarme. Al rato me pongo unos shorts y una franela y bajo a la cocina a prepararme algo de comer y de ahí salí a la terraza a organizar mis ideas y de la maldita diablura que acabo de hacer, no tengo ni cabeza de por dónde empezar a pensar. Pamela llamando a Carlos. —Sí, Pamela, qué quiere a esta hora de la noche, me imagino que para algo bueno no es, dijo Carla Pamela. —Y tú siempre hablando, estupidez. —Y ¿para qué me llamas si yo hablo estupidez? —Ya, por favor, no me va a dejar decirte. —Sí dime. —¿Tienes las fotos que te pedí que tirara en el bar? —Sí, y la de la tipa antes de que te llamara. —Okay gracias. —Ya está bien ahí, ya no te debo favores. —Claro que sí que falta un favor. —¿Cuál dime por qué yo te lo hice? —Que busque el número de esa mujer para mandarle las pruebas y de cómo me f****** a mí duramos toda la noche de él, dándome ñe*** por esta Creta. —¿Pues te lo follaste siempre? —Claro, tenía que aprovechar de esa altura de romo que tenía que estar loco, él no sabía dónde estaba ubicado. —Tú no eres fácil, Pamela, tú eres una mujer mala. —Ay, ni te creas, Carlos, lo que me la hacen, me la pagan, quiero que deje a la mexicana y se vaya y se quede solo. —Claro así de la nada porque él no tiene sentimiento, ¿verdad? —Ay, por favor, Carlos, con amor no se va al colmado, con amor no se compra métetelo en tu maldita cabeza. —Sí, pero lo que tú no sabes es que el calme existe. —Ay por Dios, de qué maldito calma, tú me hablas. —Que todo lo que tú me haces te lo harán a ti, porque con la para que tú mires Así será medido. —Haz lo que te dije, consigue el número y déjame estar hablando estupideces. —Sí, voy a ver qué hago para conseguirlo. —Adiós nos vemos. —Okay Narración de Carlos. Pero ella se está volviendo loca, y aquí va a haber un lío feo cuando Nicole se entere de la clase de marido que tiene y de Pamela, provocándolo y metiéndole por los ojos. Yo trataré mejor de mandar los videos anónimos a Mariela, es mejor así. Si eso es lo que quiere Pamela la separación de Nicole Henry, pues, ya lo logró porque los fideos son comprometedores, pero desde que el matrimonio se desbarate se desbarata voy a hacer lo que Pamela me dice el último trabajo porque cuando Henry se entere de los que ha pasado me matará tengo que buscar mi pasaporte y tenerlo en cute para cuando la bomba explote yo tengo que estar bien lejos gracias a Dios que tengo algo de dinero para poder resolver con eso mi viaje y mis maletas las tendré preparada para cuando se forme el juidero. Narración de Pamela. Y ¿qué es lo que dice ese imbécil de Carlos? Yo a Henry lo quiero para hacerle la maldad, para que la maldita mexicana se vaya para su país, no la soporto y también para que ella le coja odio a él también. Pero me reiré de la última muela por haber hecho realidad mi sueño, aunque no era conmigo, sino con la rubia. Esa era la que él iba a cometer la locura, esa tipa está tan asfixiada de él que quedó que, cuando yo llegué, pensó que yo era su mujer, también tengo que celebrar el triunfo de lo que logré hacer. Por todo lo que me hizo de dejarme por la mexicana, pero eso le va a enseñar que conmigo no se juega. Estoy loca por verle la cara a ella y a él cómo se pondrán, me muero por saber cuándo llegué cuando ella se le vaya de su lado. Yo no lo quiero a él, yo solo quería utilizar y hacerle la maldad para verlo destruido y cuando vuelva para donde mí hago una falsa con mi padre y mandarlo a prisión, pero de una para que conmigo no se juega. Salgo del baño para alistarme porque voy a salir a fiesta con mis amigas y celebrar mi triunfo y la caída del matrimonio de Hendrix. Narración de Mariela. Varios días después. —Mariela, ¿en qué tú estás? —me dijo Nicole. —Estudiando para el examen de mañana por. —Era para que fuéramos a la plaza a comprar unas cuantas cosas. —Bueno, no sé, no estoy en condiciones de salir, por lo que te acabo de decir. —Okay, está bien, no te preocupes, —le dije. —Sí gracias. Mientras Nicole se alejaba de mí me entró un mensaje de un w******p abre el w******p para saber quién es y de qué era el video reviso me quedé en shock cuando subo la mirada para ver si Nicole iba lejos ella se había devolvió y estaba justo frente de mí, pero no disimulado no pude disimular lo que había visto saco de w******p rápido y ella se queda mirándome y yo la miro a ella. —¿Qué pasó? —Me dice curioso. —Nada¿por qué? —Está que tú andas raro, que te llegó en ese video que está hasta nerviosa. —No nada, los muchachos de la uni —le decían mientras escondió el teléfono cuando hicimos uno. —Pero te veo nerviosa y blanca como un papel. —No, tú estás delirando. —No algo pasa nada porque me miraste raro. Por favor, dime qué te llegó a tu teléfono. —No, muchacha, fueron los muchachos de la uni. —A mí no me parece que déjame verlos entonces. —No tiene importancia, tranquila, vete a la plaza. —No lo siento, pero de aquí no me muevo sin antes ver ese video, porque mi corazón me dice que se trata de Hendrix, porque él se está comportando muy raro en estos últimos días. No me quiere hablar ni mucho menos, quiere estar cerca de mí y me evita muchas veces. —Sí, pero esto no se trata de eso, Nicole. De repente en un abril será el de ojo y en un descuido mío ella me jaló el teléfono y luego yo traté de quitárselo, pero fue inevitable entró a w******p y miró el video había tres videos, pero yo pude ver uno y por la mitad solo, pero ella lo vio detenidamente y me miró juego de eso llorando me dijo.
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