Amanecimos despierto, pero ningún doctor se acercó a decirnos nada. Gabriel y Mariela y yo no regamos en la recepción del hospital que queríamos saber de nuestro paciente traído accidentado de gravedad y nadie, ningún doctor, no nos ha dicho nada.
Como a los 15 minutos salió la doctora de cirugía, donde nos decía que la operación fue un éxito, pero aún no responde. Él está muy crítico, quizá no resiste a este día.
Nosotros nos angustiamos de nuevo yo entré atento a mí donde lo tenían fui estaba en intensivo lo tuve que ver de lejos estaba con mucho tubo y aparato conectado no me aguanté Y entré a ponerme una bata guante un gorro y un zapato de tela donde salió una doctora Lo vi más de cerca estaba desfigurado los golpes fueron todo en la cara tenía la mandíbula rota tenía como 20 puntos en la cara desde la frente hasta la barbilla de la cara.
La cirugía era en la cara está raro no lo reconozco, por lo menos no, no perdió la vista aunque tenía parte de la boca toda cocida Pero qué fue lo que provocó ese accidente tan fatal Los investigadores están investigando la escena del crimen aún no han dicho nada No puedo entender realmente Qué pasó.
Le pasó la mano, todo entubado, le acaricia su pelo castaño, sedoso, le doy un beso en su boca, toda ceniza, pero le he mojado todos sus rostros de mis lágrimas. Al momento de tener mi cabeza en su pecho vinieron los muchachos y se quedaron asombrados por lo que vieron.
—Pero qué desfigurado ha quedado mi hermano—, dijo Mariela llorando.
Gabriel se ponía la mano en la cabeza de la impresión tan grande, duramos como una hora contemplando, pero vino el doctor de turno y nos pidió que saliéramos para que él pudiera descansar.
—Oigan, mujeres, vallan a la casa para que se cambien de ropa y descansen, yo me quedo aquí, dijo Gabriel muy atento.
—No, yo no me moveré de aquí, pero van ustedes. Yo me quedé en y cualquier cosa yo— le informé mientras me tomaba un café.
—Está bien, entonces Gabriel y yo vamos a la mansión, te traemos ropa de la que dejaste allá y algo de comer.
—Okay, está bien, vayan con cuidado.
—Sí, cualquier cosa, llama.
—Okay está bien.
Narración de Gabriel.
Salimos del hospital, dejé a mí, hermana, todavía destrozada. No sé cuándo ella será feliz porque cuando no es una es la otra. Ayudo a mi mujer a entrar a la LG porque ella está embarazada de 4 meses y se le nota mucho la barriga.
Y a veces se le dificulta moverse, me monté luego de ayudarla a ponerse el cinturón y arrancamos pese a conducir que ya iba todo el camino llorando, yo le pasaba la mano por su pelo largo rizado para que se calme.
Y así llegamos a la mansión, elegimos la mansión por cuestión de que no quedaba más cerca y así poder descansar, aunque sea por una hora, comer algo y volver a buscar ropa para Hendrix y Nicole.
Ya habíamos llegado. Mariela la hubiera avisado que íbamos a comer para que se ponga a cocinar y que tenga una maleta con la ropa cómoda para Henry, abrigo y pijama y que sean de algodón. La de Nicole La recoge Mariela.
Habíamos llegado, he subido para la antigua habitación de Mariela para bañarnos y luego dormir un rato para tener energía. Cuando terminamos de dormir, comemos que la comida estará lista.
Josefina hubiera preparado todo el equipaje, y ya la comida estaba lista. De repente aparece una figura alta, morena y extravagante con una criatura en brazo.
—Saludo —dijo la señora extravagante.
—Hola, respondió Josefina secamente.
—¿Dónde están Hendrix y Mariela, dijo la mujer?
—Ella está en el hospital, acaba de sufrir un accidente y Mariela está con su esposo en la recámara. Hola, mi pequeñita, ¿cómo estás?, dijo Josefina mientras saludaba a la pequeña Sofía.
—Vaya y búsquela, tengo que decirle algo muy importante, dijo mientras se sentaba a esperar.
—Okay, Josefina asintió mientras subía la recámara donde estaban Mariela y Josefina tocó a la puerta.
—Sí, respondió Gabriel.
—Soy yo Josefina
Gabriel se para de la cama y abre la puerta del cuarto.
—Dígame le respondí
—Allá bajo está la abuela de la niña y ella quiere hablar con Mariela.
—Ok, dijo mientras me doy la vuelta.
Para despertar a Mariela, luego al rato bajamos a ver qué quería la bruja. Eso fue luego que Mariela recibiera a la niña y se fue. Mariela me explicó que de la niña, por no la quiere tener, ella no tiene dinero y sin dinero no la puede atender.
Luego nos pusimos a comer rápido para salir al hospital a llevarle que comer y la ropa para que ella se aseara y comiera algo también Josefina iba a ir con nosotros para llevar la niña y así ve la Hendrix y que Nico volviera a la niña salimos ya en el camino íbamos conversando del tema de la bruja y la niña ella la trajo porque el dinero Está congelado hasta que ella tenga la mayoría de edad.
Ya habíamos llegado y Nicole estaba desmayada del hambre, luego se sorprendió de que viera a Lucía. Mariela le explicó que qué pasó. Luego pasamos a la sala donde pusieron a Hendrix, estable. Está respondiendo a la operación, está mejor, pero aún no ha despertado, pero está estable.
Narración de Nicole.
Pero yo, después de que comí, le pasé un baño de pañitos y le puse ropa limpia con ayuda de Gabriel y estuvimos ahí hasta que despertara.
Pero nada que despertara, pero está respondiendo su medicamento a la perfección. Me alegro mucho de eso, pronto tendrá su vida normal y Lucía que vino para quedarse. Me siento contenta de que mi niña esté aquí nuevamente, la voy a seguir amando mucho y no me separaré de ella, ya no ahora si me pertenece.