Ya el personal que reclutó Don Gerardo ya se instaló en la mansión de Miami y la joven Nicole llega a la mansión mañana por la mañana Nicole tiene dos amigas que la conoció en el barrio, la invitaron a una fiesta en la discoteca y se la llevaron a disfrutar antes de entrar a la mansión a trabajar.
El joven Henry cogió para una fiesta de unos amigos que lo invitaron.
—Padre, voy a ir a una fiesta con unos amigos, no me espere que no sé a qué hora volver.
—Hendrix cuídate mucho, no maneje alcoholizado, por favor que no lo superaría si te pasa algo a ti también le decía Gerardo muy preocupado.
En la disco.
Narración de nicol
Llegamos a la disco, y fuimos a la pista de una vez a bailar, moría de ganas por bailar.
A la media hora voy por trago a la barra cuando voy con la bebida se me atraviesa un tipo de repente y me hace derramar las bebidas y todo se desparramó encima de ambos, le digo.
—Dime, tú si eres un imbécil mira lo que he hecho por ti.
—Tú fuiste que te cruzaste en mi camino estúpida.
—Oh, ¡yo!, no seas imbécil, por favor, yo iba bien mira el desastre que causaste maldito, estúpido. Le dije luego de que me parara del piso
—Mira, no tengo tiempo para tu reclamo. Tú lo que quieres es un beso con gusto te lo doy. Le decía Hendrix con ironía luego de que se limpiara la camisa
De repente Hendrix agarra a Nicole y la besa Nicole A lo primero no quiso, pero después se dejó llevar y luego lo empuja y le da tremendo bofetón y le dice.
—Tú eres imbécil o que dime, por qué me besas así sin conocerme.
—Pero eso era lo que quería, no puede resistir a mis encantos, le decía Hendrix con orgullo.
—Yo mejor, me voy no discuto con imbécil. Le dije muy incómoda.
—Cuántas veces ha dicho la palabra imbécil y yo no peleo con locas desquiciadas como tú que se le meten en el medio a la gente con tal de que la besen.
—Mira imbécil el de la idea de besarme, fuiste tú y el de meterte en el medio, también fue usted tú. Le dije luego de que fuera por otro trago a la barra.
Nicky, vámonos, déjalo, no pelee más con él, él se está burlándose de ti. Le dijo una de sus amigas mientras caminaban a sus mesas.
Pasamos la noche entera, pero él no dejaba de mirar ni de sonreírme.
Yo cuando me toque estaba con la mirada le cortaba los ojos y miraba para otro lado.
—Tenemos que irnos mañana, tengo que entrar al trabajo a primera hora y no puedo llegar tarde. Le dije a mis amigas parándome de la mesa para despedirme de ella.
—Y qué es lo que vas a hacer, me pregunta mi amiga.
—Yo a cuidar una bebé, sus padres murieron en un accidente.
—Y ¿cuándo te van a pagar?
—No sé aún, pero la paga es buena y me pagarán los estudios en la universidad y viviré allá.
—Pero ¿ya no vamos a salir verdad?
—Cómo que no, en mi día libre, claro que sí.
Al día siguiente me recoge el chofer de los Stuart y me ayuda a recoger mi bulto, no tengo muchas cosas, me despido del padre Y le doy las gracias por ayudarme y me monto al carro. Le dejé dicho al padre que se despida de mi hermano y que cualquier cosa que me llame, ya que él no se encuentra porque él está trabajando en un taller de automotriz.
Llego a la casa y paso al despacho donde está don Gerardo.
—Hola Don Gerardo, ¿cómo está.?
—Hola Nicole, Yo estoy bien, pero llámeme padrino mejor para que entre en confianza
—Okay padrino.
—Así está mejor.
—Llamaré a mis dos hijos y a la pequeña para que la conozca.
Gerardo mandó a buscar a los muchachos y que bajen con la pequeña, los muchachos entran al despacho de su padre y Hendrix de una vez reconoció a la muchacha de anoche.
—¿Qué haces aquí?, preguntó Hendrix mirándola a los ojos.
—¿Qué pasó Hendrix? ¿Y esos modales?, le comunicó su padre.
—Ella estaba en la disco anoche y me derramó unos tragos encima arruinando mi vestimenta, una camisa que la acababa de comprar. Le comunicó Hendrix a su padre mirando la ella y arriba abajo.
—Lo tuve que hacer porque te metiste como un loco en el medio y no te fijaste que yo venía con los tragos en la mano, le comunicó Nicole enojada a su padrino.
—Eso no es cierto, tú te metes y no te fijaste de por dónde venía, le comunicó Hendrix.
—Ya basta con su cantaleta, veo que ya se conocen, okay me alegra mucho que se familiaricen y se lleven bien, le comunico Gerardo a ellos dos mientras ellos bajaban la cabeza.
Y Mariela callada mirando la situación de ambos discutir y el padre enojado.
—Bueno, como le quería decir ella, es Nicole, la joven que les platique es mi ahijada, quiero que se lleven bien con ella, ella ahora pertenece a la familia y va a cuidar de la pequeña Lucía.
—Mariela, ella es Nicole, la trata como una hermana y así mismo Nicole cuenta con ella para lo que necesite, decía Gerardo.
—Igual que tú Hendrix, no quiero oír más de tu payacería y de tu escándalo, le decía Don Gerardo a Hendrix luego de que se paraba de su escritorio.
—Nicole, esta es tu casa Mariela llévala a su habitación.
—Sí, padre, le decía Mariela luego de que saliera con Nicole a las habitaciones.
—Y que se lleve a Lucía para que se familiarice con ella.
Varios días después Nicole Y Lucía se lleva muy bien y Mariela se llevan superbién también, mientras tanto Hendrix y Nicole pasan todos los días peleando como perros y gatos, pero Don Gerardo buscó una, solución se le ocurrió una idea para a juntarlo una manera que su hijo dejará la soberbia que tiene.
Al mes siguiente Gerardo los reúne al despacho a los tres, ya Lucía tiene 9 meses y se para sola loca por caminar.
—¿Dónde está Nicole?, que no ha venido. Pregunto Hendrix
—Ella está con Lucía comprándole helado en el parque, y llamo que viene en camino, dijo Mariela.
—Como siempre, haciéndole perder el tiempo a uno, dice Hendrix.
A poco rato llega Nicole con Luna al despacho.
— ¿Y tú?, como siempre llegando tarde decía Hendrix
—Ya muchachos, lo que le tengo que decir es, Yo tengo un viaje programado para un mes y regresé dentro de un mes, pero antes ordenaré mi casa que está como un nio de perro, aquí hacen cada quien lo que le dé la gana. Empezaré por Hendrix, el mayor de aquí y el que tiene que poner el orden, tú vas a ocupar el puesto de Armando en la empresa.
—No padre, yo no quiero hacerme cargo de la empresa, eso es mucha responsabilidad para mí. Dijo Hendrix luego que moviera su cabeza
—Claro, porque tú quieres gastar dinero siempre y no producir. Más bueno que es así, tú te vas a hacer cargo de la empresa por un tiempo hasta que yo encuentre a alguien quien quiera valore, es trabajo, decía Gerardo luego de pararse del escritorio enojado.
Nicky tú sigues encargándote de Lucía y a la universidad cuando tenga el tiempo Mariela siempre te ayuda con Lucía y será la mujer de Hendrix.
Todos se quedaron callados, mirándose uno a los otros, muy sorprendido de lo que el viejo había dicho.
—Sí, Hendrix te casarás con Nicole para que dejes tu soberbia con ella y deje de tratarla mal y la tendrá que ayudar con la pequeña Lucía.
—No padrino, eso, no, yo no quiero que él sea mi marido, decía Nicole muy enojada mientras cruzaba los brazos.
—Claro que sí, Nicole y dormirán en el mismo cuarto cuando se case. Le dijo Don Gerardo mientras venía caminando hacia ellos.
—Y no me hablen una palabra más del tema, ambos se quedaron en silencio y bajaron la cabeza.
¿Y yo padre?, le dijo Mariela.
—Como dije tú te encargarás de ayudar a Nicole con la pequeña y a decirme del el comportamiento de ellos dos y continúa yendo a tu colegio.
Hendrix se fue muy enojado como alma que lleve el diablo, cogió su convertible y se marchó.
Al día siguiente él va al despacho de su padre para reclamarle de lo que estaba haciendo padre, no estoy de acuerdo con ninguno, de las dos cosas que usted me ocupó ni me caso con esa demente ni agarraré la empresa.
Claro, porque tú lo que quieres es estar de holgazán perder tu vida de aquí para allá y de allá para acá y no buscar un futuro dizque porque yo tengo y de trago en trago y de fiesta en fiesta yo creé mi propio imperio y todo lo que tuve y esa buena vida que te di y eso, lujos que te he dado es por mí yo trabajando y ahora es hora de que tú lo hagas te va a casar de lo contrario te dé sedero porque me enteré de que ni a la universidad está yendo hace 2 meses que dejaste la universidad y yo pensando que estaba en la universidad.
—Tú no puedes hacer eso. Hendrix retaba a su padre
—Prueba, pruébame y verás. Le decía su padre con autoridad.
Don Gerardo está dispuesto a quitarle todo lo que tenga, quitarle comodidad, carro, lujo de todo con tal de que su hijo asimile y sienta cabeza.
—Okay está bien Padre le decía Hendrix
Al rato entra al despacho Nicole para hablar con él de lo mismo.
—Padrino por qué usted quiere que me caso con el joven Hendrix.
—Para que la pequeña Luna crezca en un hogar con un padre y una madre.
—Sí, pero no hay amor Él no me quiere ni yo a él.
—No te preocupes que con al tiempo se querrán y además esta Unión es para que se traten mejor y él tenga responsabilidad.
Llamada para Hendrix:
—Sí, dime a ver cómo está Carlos
—Yo, bien es para invitarte par de trago en el bar los hermano.
—Ah, okay, dónde nos vemos.
—O en el mismo lugar dé. Siempre va a ir Pamela y sus amigas.
—Está bien, entonces no se hable más.
Hendrix, después que cuelga el teléfono, le pasa por el lado a Nicole y este le dice.
—Tú involucraste a mi padre para quitarle el dinero, tú eres una trepadora y no le voy a dar el gusto a mi padre con casarme contigo.
—Yo tampoco me quiero casar con un tipo indeseable como tú, un holgazán y un maleducado que no respeta a las mujeres para qué te quiero de marido.
Nico lo puso en su puesto y se fue a buscar a la pequeña luna y él se quedó mirándola.
Al rato siguiente, Henry se fue en su convertible para su discoteca con sus amigos.
El amigo paga los tragos en el bar, están bailando en su buena y ya son las 4 de la madrugada y él y sus amigos salieron para un restaurante para comer algo.
Todos los de la mesa pidieron su orden, comen y cuando se van Hendrix le da su tarjeta de crédito al camarero, pero esta no tiene dinero.
La revisaron tres veces y fue denegada a lo que es Hendrix, dice
— yo sé qué pasó, paga tú que yo te lo doy mañana.
—No, mi hermano yo pago deja eso así. Pasándole su tarjeta
Llevándose la peor vergüenza de su vida.
—Pero dime qué fue lo que. Pasó.
—Yo te contesto cuando estemos en privado.
Salen de ahí cada quien para su casa, Hendrix llega a la casa a las 5 de la mañana y sube directamente a su habitación, acostarse están las 9 de la mañana y dan las 10 y él aún sigue durmiendo.
Nicole al rato se levanta y levanta y levanta la pequeña Lucía la cambia bien bonita la desayuna y luego salen con el nuevo chofer van a donde el padre José y a ver a su hermano que tiene mucho que no se ven se monta en la camioneta y llegan donde el padre José.
—Padre, ¿Por qué mi padrino nos quiere casar?, yo no lo quiero y él me aborrece y no quiero ser una infeliz.
—No te preocupes, hermana, asegura tu futuro, pero si él te hace algo le parto su cara.
—No, Gabriel, con violencia no se actúa, pero, no tu padrino sabe lo que hace caso, obedece que de esto tú vas a salir ganando, yo sé por qué te lo digo.
—Padre, pero tengo que estar con él en la intimidad con alguien que no amo y además no quiero perder mi virginidad con ese patán.
—Hermana, yo quiero salir de la pobreza Y tú eres la solución.
—Mira tú con lo que sale. Decía Nicole mientras se tomaba un café.
—Hija mía, hazme caso, cásate con él y tú verás que no te arrepentirás.
Al rato Nicole sale, se despide de su hermano y del padre y luego pasa por el mall para comprarle algo a la pequeña Lucía que le hace falta.
Llegamos a la casa, la niña la trajo dormida y salí al jardín a lo que la pequeña despierta.
—Padre cumplió lo que me dijo, me quitó la tarjeta, pero okay usted gana, vamos a jugar su juego, me casaré con la demente y cogeré la presidencia de la empresa a lo que aparece el indicado.
—Ella se llama Nicole, no te quiero oír faltarle al respeto, pero me parece perfecto, de que te convenciera, entonces este sábado será la ceremonia. Le dijo Gerardo
—Pero tan pronto. Le contesto con asombro.
—Sí, mientras más pronto mejor. Decía su padre luego de que dejara de leer el periódico.
—Padre, usted sabe por qué Armando cogía muchas mujeres porque no quería a María estela, usted sabe por qué y va a cometer el mismo error conmigo. Sí, usted no quiere mi felicidad.
—Sí, la quiero, pero no como la quieras, tú es una lesión que te estoy dando a ti.