Sol playa y arena Capítulo 15

1080 Words
—té va a matar mi hermano, decía ella mientras se tiraba selfi en el espejo. —No, él no, no ha, hecho caso, ellos se fueron para el bar con su amigo Y a nosotras nos abandonó, —le dije muy ebria. En eso suena mi teléfono, yo lo cojo inmediato, es Hendrix. —¿Cuánto van a tardar porque vamos a comer?, — me dijo con una voz muy preocupante. —Perdón, ahora te interesa que yo vaya a comer con ustedes, —le dije muy enojada. —Pero ¿qué te pasa, está ebria, dime? —me dijo sorprendido. —No, solo me bebí un litro de ron que había aquí, — le dije irónica. —Pero tú está mal, ¿como un litro de ron? Por Dios santo. —Pero no fui yo sola, fui entre las dos—, le dije inocentemente. —Ustedes están locas, las dos, —dijo él, echa furia. —Voy para allá ahora mismo. —No vengas, estamos bien. —Claro que sí voy a ir. —Me colgó tu hermano, me colgó, — le dije a Mariela. Como en los 15 minutos Henry subió a la habitación donde estábamos, yo publiqué todas mis fotos a mi estado de f*******: y w******p. —Ustedes están volviendo locas las dos cómo se beben un litro de ron. —Estaba bueno, muy buen sabor a coco, —dijo Mariela mirándolo a los ojos. —Caminen que nos están esperando para almorzar, —me dijo él mientras me agarraba por el brazo. —¿Quién, tu amigo? No tiene importancia, le dije decepcionada. —Cómo que no él es nuestro invitado, se quedará el tiempo en que duremos para compartir con él porque tenía mucho que no lo veía. Yo me quedo mirándolo a él de arriba abajo y fui la primera en salir de la habitación luego él me alcanzó para agarrarme de las manos para que no me vaya a caer, pero Mariela no estaba tan borracha porque ella no le puso caso a la bebida, pero yo me bebí el litro casi dejé por el fondo de la botella y él me lo quitó cuando llegó a la habitación y lo escondió. Nos pusimos unos, páraos transparentes que dejaba ver la hermosura y el sexy cuerpo que hacía ese bikini, pero Hendrix no me quitaba la mirada de encima como si me quisiera coger con la mirada. Yo volteo la cara para no mirarlo porque estoy muy enojada y me encabrona verlo a así de esa manera. Cuando bajamos al comedor estaba mi hermano Gabriel, que de una vez cogió su mujer y se la comió a besos. Luego estaba una tipa que no la conocía en nuestra mesa, que me parecía que era la tía del amigo de Hendrix. Ella me mira con una expresión no muy agradable, pero a mí que me importa que ella me mire cómo le dé su maldita gana. —Mira, amor, ella es Karina, la prometida de Ricky —me decía Hendrix mientras me colocaba en mi silla para yo sentarme. Luego yo la miro y —le digo. — mucho gusto Nicole. Ella— me dijo. —El gusto es mío, Karina. Luego Hendrix se sentó junto a mí, llamaron al camarero para pedir lo que ordenaríamos. Cristina y la niña ya habían almorzado y estaban bañándose en la piscina mientras que yo estaba loca por coger a la playa porque no sé me sentía en esa mesa un pez fuera del agua donde había gente que no conozco y esa tipa no me inspira confianza ella no deja de mirar a mi marido, pero yo la miro a ella a ver qué es lo que. Luego el camarero viene para recibir los pedidos de la orden Hendrix pidió una bandeja de langosta con pescado frito y plátano y frito de plátano verde mmm Qué rico. También pidió bebida Pero obviamente Yo pedí una piña colada bien fría que nunca la hubiera aprobado y me movía Por hacerlo mientras traían el almuerzo a los pocos minutos el camarero trae el servicio Hendrix pidió cerveza y lo demás también Yo pedí otra piña colada que me encantó Mariela también pidió una y nos pusimos a comer tremendamente langosta. Era enorme también estaba acompañada de tres pescados esto eran grandes también tenían ensalada a su alrededor y otra bandeja de frito o sea plátano frito nos pusimos a comer todo en la mente era agradable estábamos sentados en la terraza con vista a la playa con arena blanca el cielo azul y el mar también rodeado de mucha mata de coco me encanta este lugar Me fascina, pero lo que me está incomodando es la mirada de esta pipa hacia mi marido, pero él no se ha dado cuenta por qué obviamente él no tiene ojo para nadie más. Ya habíamos almorzado y estaban los hombres hablando. Yo estaba hablando con Mariela y estábamos bebiendo cerveza, una cerveza que le llaman presidente Y es de la pequeña, ellos estaban en su mundo y nosotras estábamos tan aburridas. Luego al rato nos levantamos para ir a la playa yo me sentía tan aburrida pensé que este viaje íbamos a estar junto él y yo, pero él mi caso me hace no me pone la mano ni me besa para que ella vea que yo soy suya ni nada de eso yo parezco en esta reunión de ellos una pintura fresca puesta en la pared. Gabriel y Mariela se desaparecieron y yo, aquí como una estúpida Karina hablando por teléfono muy entretenido, hablando disparate con su estúpido amigo, y yo en el aire agarro y me adelanto para la orilla de la playa a organizar mis ideas y los dejo a ellos dos hablando y Henry nada de hacerme caso. Luego busqué a Cristina con la niña y me dirijo hacia ella y la niña. La niña se pone contenta al verme y me uní al grupo, unía al grupo de ellas, ya que Henry me soltó en banda. Pero cuando a él se le baje la marea que tiene conmigo, yo le monto la pura, él me va a necesitar. Tú verás que sí. Y ahí entonces me voy a lucir yo, porque él no me vas a buscar cuando me necesites, lamentablemente. Saco mi teléfono y me pongo los audífonos para escuchar música y así relajarme y tomar el sol que está tan bueno.
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