Inmediatamente, llamo a Henry por el tema de la vieja insolente que llegó.
—Hola amor, ¿qué pasó?—me susurra Henry del otro lado de la línea.
—Sí, hola amor es para informarte que vino a la casa una mujer muy extraña.
—Sí, ¿Y cómo es ella?— me dijo Hendrix del otro lado de la línea.
—Ella es mayor, rubia, viste extravagante, con pila de joya por donde quiera y se llama dizque María.
—Okay, esa es la abuela de la niña, — dijo Hendrix y qué quería.
—No, solo llamó a Gerardo y dijo que volvía.
—Está bien, llamaré a mi padre para informarle que ya María se encuentra por aquí.
—¿Y qué pasó con ella?, ¿hay algún problema con eso?— Le pregunté angustiada.
—No corazón no pasa nada, simplemente ella vino por la niña y mi padre no se la va a dar.
—Ah, okay está bien —dije.
—Sí, yo en la casa te cuento con más calma.
—Está bien entonces cuídate.
Tiempo después.
Estamos en la terraza pasando la tarde, eran como las 5 de la tarde cuando entró la misma señora despampanante y toda ella, una de las mujeres del servicio, la pasó donde estábamos nosotros.
—Buenas tardes, cómo están —decía la mujer extravagante.
—Hola, —dice Henry luego de que se parara de la silla y— continuó diciendo a qué debo el honor de su visita.
—Yo vine a buscar a mi nieta porque ella le pertenece estar conmigo— decía muy despampanante.
—Pues mira, para eso tiene que esperar a que papi venga de su viaje, que él no ha venido, mi padre es el responsable de esa niña y a él no le va a gustar que se la entreguemos sin consultarle a él.
—Pues fíjense que me están negando el derecho de ver a mi nieta y de cedérmela.
—¡Claro que no!, es solo que mi padre no está aquí y él es que sabe de esa niña, cuando él venga usted se pone de acuerdo con él, le decía Hendrix mientras que cruzaba los brazos.
La mujer se fue como el alma que lleva el diablo volando botando fuego mucho fuego, porque ella lo que quiere es manejar la fortuna de la niña, no a la niña esa buena pendeja.
—Pero ¿por qué no le dan?, la niña un tiempo para que esté con ella, ella es su abuela y tiene el derecho, le dije yo confundida.
—Sí, es su abuela y tiene el derecho, pero ella no quiere a Lucía, solo quiere el dinero, mira cuando María estela se casó con mi hermano, fue prácticamente como nosotros sin amor, pero lo de nosotros es diferente como Armando nunca la quiso a ella, él se refugiaba en otras mujeres, pero ella sí estaba enamorada de él y…
—Pero por qué tu padre hacía eso de casar a sus hijos por conveniencia, no entiendo.
—Por un dinero que su padre le debía a mi padre le —dijo a Nicole, continuó diciendo.
Y una noche borracho tuvieron relaciones y ella quedó embarazada de Lucía, pero un tiempo mi hermano se tranquilizó, pero desde que la niña nació al tiempo volvió y cogió su calle, pero María estela no quería su propia hija tuvieron que ponerla a una enfermera y a una niñera nunca la quiso nunca le dio amor de madre y ahí y María la madre de María estela nunca vino a ver a su nieta en ningún momento la niña siempre fue desamparada porque hasta el mando nunca le dio calor a su propia hija nunca estaba en casa siempre paraba en los bares en los casinos viaje Y así mira qué semblante tiene esa niña después que tú la tienes y siempre le compra sus cosas.
—Sí, esa es mi niña, yo la quiero mucho, yo me encariñé con ella y yo no permitiré que me la quiten, es una niña tierna y adorable, le dije yo besando a mi bebita.
—Por eso fue que mi padre permitió que nos casáramos para cuando ella apareciera a pelear nosotros tener la custodia legal de la niña por ejemplo a mi padre se la quitan Por qué porque es mayor y está enfermo y solo mi madre no está mi hermana es menor aunque ella tiene su 18, pero es reciente que lo cumplió y estudia y yo estudio y trabajo o sea que la niña quien la va a atender quién la va a atender bueno prácticamente una niñera, pero ella es su abuela y qué mano estaría mejor y además tiene otra hija más o sea que no la iban a no la iban a quitar.
—Sí, ella peleará hasta lograrlo.
—Sí, por eso decidimos casarnos por vía de mi padre, porque tenemos la custodia Y prácticamente somos como sus padres, él sabía lo que venía, pero no es por la niña, no es por el dinero que quiere despilfarrar la fortuna de Lucía. Y mi padre ni nosotros lo impediremos, no así que este pendiente porque va a volver a molestar de nuevo
Dios mío no lo podía creer lo que acabo de escuchar pobre niña tan indefensa que su madre no la quiso y prácticamente su padre tampoco por eso es que mi padrino no come cuento con ella y que y bueno que yo llegué en el mejor momento para quererla amarla y cuidarla y la protegeré siempre como si fuera mi hija de sangre esa vieja desgraciada desde que se meta conmigo la pondré en su puesto.
Y de lejos se le ve que es una víbora ponzoñosa que va haciendo daño donde quiera que piso.
Salimos para un establecimiento de comida a comer una pizza, la niña Hendrix y yo disfrutar de la noche en familia para así acostumbrar a la niña a nosotros y que ella entienda que nosotros somos sus padres ahora.
—¿De qué quiere la pizza?— me dijo Hendrix —mirando el menú.
— Yo la quiero de queso, maíz y champiñón, le —dije muy
Okay yo la quiero de maíz, queso y pepperoni —le decía a la camarera.
Y estuvimos a la espera de nuestra pizza mientras que mirábamos el panorama.