Riker entró a la redoma donde sería la carrera de esa noche, y las personas que los conocían, vitorearon a Lane por regresar. Había circulado el rumor de que Lane no volvería a correr por esas calles. Se decían muchas cosas de él, como que era un nuevo canadiense que no pensaba regresar a Los Ángeles, y menos a correr. Incluso se supo lo de su herencia. ¿Cómo? Nadie lo sabía, pero una boca se abrió un día y luego todos lo sabían, así como que era un padre que estaría con su hija de allí en adelante. Por eso verlo regresar a las calles fue avasallante, emocionante, tanto que lo apretaron e intentaron seducirlo como el resto de las veces. Lane fue por una razón: conseguir dinero, y no dejaría que nadie apagara esa flama que se había encendido dentro de él. Lane saludó, permitió que algunas

