El frío comenzaba a calar a Julia a pesar de estar cubierta con el saco de Pablo, había visto cómo se iba mientras ella junto con su hermano y Joaquin permanecían en silencio. — Vamos Diego — habló la castaña comenzando a caminar hacia la salida del club. — Julia, espera, hemos venido en mi coche. Joaquin se había adelantado hasta quedar frente a la castaña. — Los llevaré a su casa. — No quiero hablar en estos momentos contigo Joaquin y mucho menos compartir espacio. — Por favor Julia, no vas a dejar que ese imbécil haga que nos peleemos. — ¿Crees que es culpa de Pablo? — soltó la castaña con ironía por fin enfrentando a su novio, que la miraba con temor — Fuiste tú, el que vino sin justificación insinuando algo que ni siquiera ha pasado por mi pensamiento, fuiste tu el que ha co

