Narra Kate Los dias pasan y no he sabido nada de los hermanos Jones, han faltado mucho a la escuela, a pesar de que presentan sus trabajos para no perder una clase, pero debo confesar que los extraño, claro, como amigos, aunque no negaré que siento algo por uno de ellos. —¡Kate! —Escucho la voz de mi amiga. La miro y está muy agitada por haber corrido. —Respira. —Le digo y así lo hace. —Qué bueno que te veo. —Me dice una vez que ya se recuperó. —¿Qué ocurre? —Le pregunto con curiosidad. —Tus pretendientes, ¡Están comprometidos! —¡¿Qué dijo?! —¿Se comprometieron? —No lo puedo creer. Eso me pone muy triste. —Así es. Y al parecer están muy molestos y por eso sea la razón de que no vengan a clases, no se quieren topar con las susodichas. —Entiendo. —Digo sin evitar mi tristeza. —

