Sasha. Un locura total, lo sé, pero no me arrepiento para nada de lo que hice. Sacarme el chip de rastreo con ayuda de Anker, tanto él suyo como el mio, dejar mi celular dentro del departamento y luego escapar por detrás sin que los demás guardaespaldas que estaban a mi cargo se dieran cuenta de lo que estábamos por hacer. Agradecía la lealtad de Anker, que venga conmigo y no le diga a su padre nuestro plan, teníamos que salir de Moscú sin que nadie se alerte en el proceso. La verdad que nuestro plan fue eficaz, porque llegar a Cerdeña, esa ciudad italiana y con una nombre falso fue fácil, el tema era encontrar a Mackenzie sin usar ningún dispositivo de la Bratva que nos delatara donde estábamos. Mis tíos no tenían idea de que salí del país, mucho menos Ignati que es un boca suelta y no

