Capítulo 1.

1738 Words
Mackenzie. Me sentía al límite de llamar a mi padre, desde que llegamos a Mykonos tengo la sensación que nos están observando, tal vez son algunos de los guardaespaldas que nos mandaron en secreto para cuidarnos, ya los había reconocido, solo que esa maldita sensación de que nos miran comenzaba a joderme y sumado con eso que sentía en mi pecho. Algo estaba por suceder, solo espero que no sea nada malo, podía defenderme sola, pero mis primas no, ellas preferían una manicura perfecta antes que una buena clase de taekwondo. Ser una O'Donnell, la hija de unos de los empresarios más ricos del país, tiene muchas contras. Gente mala en el mundo siempre las hay, pero oportunistas que buscan dinero a base de hacer mal a una familia existen de toda la vida. Por eso mi papá decía que sus hijos no debían ser ni príncipes o princesa, sino que guerreros preparado para este mundo de porquería en el que vivimos. Mientras mis primas hacían ballet, yo también lo hacía y a su vez aprendía diferentes artes marciales. No sé si era locura de mi padre o no, pero hasta me llevó a qué aprenda a disparar. Así que detrás de mi carita angelical se escondía una guerrera nata, no se cuando usaría todo esos conocimientos que tuve estos años, lo cuestión es que estaba preparada para cualquier situación de extremo peligro. Adam O'Donnell, mi papá, es un poco exagerado cuando se trata de la seguridad de mis hermanos y la mía. — Deja de pensar, es una idea tuya — escucho que dice mi prima mientras la ayudo a subir el cierre de su vestido color plata. — Tal vez, solo que está sensación de mi pecho no puedo quitarla — reconozco dando un sorbo a mi copa de champagne. — Solo disfruta esta noche, por ahí encuentras un griego para ligar — sugiere Kate mientras acomoda mejor mi peinado. Pongo los ojos en blanco, puedo ligar con todos los hombres que quiera, pero ninguno me hace sentir cómoda, ninguno me dió esa seguridad para llegar al otro nivel de un contacto más físico. Mi prima Katherine, podía estar con todos los hombres que pudiera, solo con tal de lastimar a mi primo Noah, pero ella después de follar con cualquier extraño terminaba igual, vacía. Mis otras dos primas son diferentes, tal vez un poco reservadas, Ellie es muy conservadora, solo si ella quiere sabrás si sale o no con alguien, ligar lo hace, solo que tiene un límite, ambas pensamos igual sobre el concepto de follar por follar, no queremos sentirnos como un objeto dónde cualquier hombre mete su pene. Faith en cambio tiene una amistad s****l con su socio, amigos con beneficios. No son nada, más que amigos y socios que follan, por ahora todo va bien, espero que los sentimientos no jodan las cosas, porque Ben tiene algo que no me cierra en su totalidad. Las cuatro somos completamente diferentes entre sí, personalidades súper fuertes, que a veces nos hace chocar, pero eso no quita que seamos unidas. Daría mi vida por ellas y ellas lo harían de la misma forma. — ¡Selfie! — exclamó antes de entrar al salón. El hotel había organizado una fiesta de máscaras, la invitación ya venía con un antifaz, el mío era dorado y hay que reconocer que ese color en mi piel me dejaba más valiosa que el oro. — ¡Mykonos! — chillamos las cuatro juntas. — Por una noche inolvidable — musito entrando última al lugar. Katherine fue la primera en desaparecer entre la gente, Ellie se quedó a mi lado mientras Faith no tardó nada en estar moviéndose en el medio de la pista de baile. Ella no puede vivir sin música y ama bailar, por eso la mirábamos como sola disfrutaba de cada canción que ponían. — Está loca — acota su hermana riendo. — Lo está — afirmo riendo cuando me hace señas para que me una. Tirando a la gruñona de Ellie nos metemos en el medio de la pista para movernos a la par de Faith. Entre nosotras sabíamos cómo divertirnos. Cuando la música lenta empezó a sonar fuí la primera en alejarme del centro, mis primas fueron tomadas por dos hombres y bailaban con ellos. — ¿Quieres bailar? — me pregunta una voz masculina que me hace sobresaltar. Mi corazón empieza a latir con fuerza, el desconocido que tenía un antifaz del mismo color que el mío entendió su mano y no se que me llevó tomarla, pero lo hice. Un jadeo salió de mis labios al sentir la electricidad de su mano con la mía, por esos mis ojos miraron a los azules que se escondían detrás de su antifaz. — ¿Te conozco? — le pregunto. — Bailemos — me responde. No sé que me hace, pero quedó obnubilada con su mirada y acepto que me guíe a la pista de baile. Su brazo rodea mi cintura, su mano toma mi mano para empezar a bailar esa suave melodía. Miro su mano, observando sus tatuajes, vuelvo a mirar su rostro y avergonzada bajo la mirada para notar que llevaba un carísimo esmoquin con zapatillas blancas. — ¿No era elegante la fiesta? — pregunto con media sonrisa. — No me gusta seguir las reglas en su totalidad — acota sin dejar de movernos. — ¿Un chico malo? — inquiero con diversión. — Uno muy malo — afirma al atraerme más a su cuerpo. El olor de su perfume, me hace cerrar mis ojos y recordar ese momento dónde me dieron mi primer beso. Esa fragancia tan característica de ... no quiero nombrarlo. Hace exactamente seis años no se nada de él, desde ese momento en que se fue a Rusia, no volvió más y con él no solo se llevó mi primer beso sino que mi corazón. — ¿Estás bien? — me pregunta el desconocido. — Si, solo recordaba algo — respondo suspirando cuando la canción termina. — Inzie — llega Faith al interrumpir. — ¿Sucede algo? — consulto preocupada. — Ellie dice que Noah está aquí — me cuenta tirando de mi mano. Quiero despedirme del desconocido, pero cuando giro para mirar detrás mío ya no estaba. ¿Por qué esos ojos y ese perfume? ¿Por qué sentía que lo conocía? — Imposible lo de Noah — acoto siguiendo a mi prima. — Lo es, dice que estaban discutiendo y ... — Tan Kate y Noah que no sorprende — digo suspirando. Antes no entendía el término de noviazgo tóxico hasta que enfrente mío conocí un alto nivel de toxicidad que emanan Katherine y Noah juntos. Se aman, pero de una manera enferma que no es para nada saludable, se lastiman demasiado. Se que en el corazón nadie manda, solo que me gustaría que ellos dejen todo atrás, terminan o de una buena vez se ponen enserio con su relación. Esto que tienen no es nada lindo para nadie, desde afuera solo veo tristeza por parte de mi prima, no vale la pena amar si vas a llorar por él si no te valora o te da ese lugar que te mereces. — Noah está aquí — nos intercepta Ellie nerviosa. — ¿Estás segura? — consulto mirando a todos lados buscando indicios de mis primos. Que Noah este aquí, solo significa que el plan de Kate estaba dando frutos. — Salí al jardín, la ví que estaba a los besos con un hombre, hasta que se quitó su antifaz y lo reconocí — comenta marcando al celular de Kate. — ¿Y luego? — pregunto. — Tal vez están follando, sexo de reconciliación nivel tóxicos — acota Faith. — No, ellos discutieron y cada uno se fue por caminos separados — agrega Ellie preocupada. — Debemos encontrarla — sentencio. Katherine luego de una pelea con Noah, es la persona más autodestructiva de este mundo. Puedo cometer alguna locura o puede herirte de la peor forma con sus palabras. Amo a mis dos primos, pero siento que ellos no son el uno para el otro, no cuando todo termina de esta forma. Son el mismo círculo vicioso, como si uno fuera la adicción del otro. — No responde — la voz de Faith me saca de mis pensamientos. — Voy a llamar a Malcom — dice Ellie haciendo señas para que nos alejemos del ruido. Salimos del salón, mi prima se aleja de nosotras mientras con Faith observamos buscando indicios de Katherine. Lamentablemente no hay respuestas de nada, hasta que soy la que la llama. — Voy a dormir In, mañana hablamos — responde automática. — ¿Estás bien? — pregunto mordiendo mi labio inferior. — Sí, solo cansada — murmura. — Se que Noah ... — No quiero hablar del asunto, no me molesten y voy a dormir — dice tajante cortando la llamada. — ¿Qué dijo? — pregunta ansiosa Ellie. — Que está en su habitación y no quiere que molestemos — contesto suspirando. — Tan Kate que no sorprende — comenta Faith negando su cabeza. — ¿Y que hacemos? — inquiere Ellie. — Creo que volver a la fiesta, Kate en ese modo es una perra y la verdad no quiero aguantar ese modo suyo que solo sabe lastimar a las personas que siempre estamos a su lado — argumenta Faith volviendo a entrar al salón. — ¿Qué harás? — pregunta mi prima. — Darle su espacio — digo suspirando. — Se que no quieres dejarla sola, pero es la mejor opción. Más cuando se cierra de esta forma ... — Juro que no quiero verla más de esta forma — aseguro siguiendo a mi prima para entrar al salón juntas. — Nadie quiere esto, solo que ella misma debe darse cuenta que la mierda con Noah, no es sano y debe amarse más a ella misma — dice tomando dos copas de champagne y me entrega una. — Ojalá en algún momento puedan ver lo que todos vemos — comento mirando a todos lados. Mis ojos observaban los pies de las personas, solo el desconocido de antifaz dorado llevaba zapatillas blancas y eso me hacía buscarlo entre todos los invitados, pero mi busquedad no mostraba buenas señales. ¿Por qué lo buscaba? Tal vez por la intriga y curiosidad que me era él en ese momento son más fuertes. Debía encontrarlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD