A la mañana siguiente un radiante sol comenzaba a salir, las alarmas sonaban sin cesar. Christopher y Artemis apagaron sus celulares. Ambos se levantaron cansados, sólo quedaba un día para terminar la bendita semana. El Omega fue a darse un baño primero mientras su amigo preparaba el desayuno. Artemis se encontraba en la cocina pensando en el problema que lo había metido su amigo, sólo esperaba que Darien mantuviera la boca cerrada. Lo que menos quería era tener problemas con los mafiosos, suficiente con la locura que estaba haciendo el castaño. Christopher terminó de ducharse y fue a vestirse, Artemis se metió al baño mientras su amigo terminaba de arreglarse. El Omega necesitaba hablar con Darien para que se calmara un poco, debía explicarle al chico que no podía colocar a sus dos ami

