Estaban terminando de comer, realmente aquel restaurante tenía su buena fama por algo. Hicieron un poco de sobremesa mientras los Alfas veían donde podían ir ahora, nada le preguntaban a los chicos que estaban demasiado intrigados con los planes de los otros dos. —Bien, es hora de irnos— dijo Lucas levantándose de su asiento, mismo hizo Darien. —Vamos chicos— les dijo el cenizo. Christopher y Artemis no quisieron preguntar nada, seguramente los Alfas de igual manera no les dirían donde iban. Se levantaron de las sillas y siguieron a los mayores a la salida, subieron al auto. Lucas puso el Porche en marcha y se alejaron del lugar, nuevamente con rumbo desconocido. De pronto el celular de Christopher comenzó a sonar, vio quién era, extrañado respondió. —¿Sí?— dijo con voz suave. Artemi

