Narra Ángel -Me tengo que ir- dije mientras ponía mis manos en su pecho para intentar alejarlo con todas mis fuerzas, pero al ver que no se alejaba di un salto y puse mis pies en su abdomen con la esperanza que al usar la fuerza de mis piernas lo alejara -aléjate!-. -Primero me besas y ahora quieres irte?- dijo el alfa confundido por mi actitud. -Fue un error pensé que eras Andrés!- con toda la fuerza que podían mis extremidades intentaba alejarme, hasta que mis brazos y piernas resbalaron y termine aferrando mis brazos al cuello y mis piernas a su cintura para no caer al piso, el alfa me tomo del trasero para sostenerme y me llevo de nuevo por la sala dejando mi mochila encima del sofá, y continuo llevándome por un pasillo hasta un cuarto de color azul con unos enormes ventanales que o

