Dasha despertó sola en su cama, algo que sería normal y habitual para la joven, pero que sin embargo le causo una terrible angustia, ¿Dónde estaba Órga? ¿acaso solo se marchó junto a su padre? Eso debería alegrarla, Lukyan confundía mucho sus pensamientos, su ser en general, como ahora, que sentía que había pasado una hermosa noche por tener al pequeño a su lado, pero a la vez la sintió fría, y todo por no tener el cuerpo de Lukyan para tocarlo, no queria sentir eso, pero Vladimir… era otra cosa, se había aferrado a ese niño sin motivo alguno o al menos eso pensaba. — ¿Órga? — dijo cuando al fin llego a la cocina y encontró al pequeño enfundado en su traje, algo que le causaba ternura. — Mmm. — el pequeño rubio solo hizo su ruido característico con la garganta al tiempo que colocaba el d

