Ojiro regresó a su habitación algo contrariado por las palabras de Shinsõ. Iba pasando por la sala cuándo lo llamaron.
-Ojiro-kun.
-Hagakure.
-Oye, la cena está casi lista.
-Gracias, iré a darme un baño y bajo enseguida.
-Bien- la chica vio alejarse al rubio, suspiró.
En el comedor, Koda y Sato colocaban la mesa. Mineta se dedicaba a molestar a Mina y Tsuyu.
-Ya basta!!- le gritó Tokoyami dándole un fuerte golpe en las uvas.
-Oye! No me golpees!.
-Entonces deja de molestar-le reprendió Iida.
-Quisiera saber cómo está Todoroki-san- dijo Momo.
-Sube a darle la cena, Kirishima-kun irá ahora a darle la cena a Bakugõ-kun- le dijo Uraraka.
-P...pero es Midoriya-san quién va.
-No hay problema- dijeron desde atrás, Momo se giró- Puedes ir Yaoyorozu-san- le sonrió Midoriya, ya que él no quería acompañar a Kirishima.
-Gracias- la chica fue hasta la cocina encontrándose con Kirishima, quién tenía lista la bandeja.
-Delegada! ¿Necesitas algo?.
-Te acompañaré a darle la cena a los chicos, Kirishima-san.
-¿Y Midoriya?.
-Me dijo que no tenía problemas en que yo fuera.
-Ah, ya veo. Vamos entonces.
Subieron al ascensor, Kirishima le contaba cómo estaban las cosas ahora, al bajar caminaron hasta la habitación de Bakugõ, la chica abrió.
-Bro!!- los chicos se despertaron del grito.
-Entra más despacio!!.
-Lo lamento, no creí que estarían dormidos.
Bakugõ miró tras su amigo, Momo había cerrado la puerta y ahora los miraba.
-Buenas tardes- saludó la chica.
-Yaoyorozu.
-Todoroki-san, yo quería saber cómo estabas.
-Bien, gracias.
Bakugõ observaba la patética escena frente a él.
-Bien! Hora de cenar.
Los chicos se sentaron en la orilla de la cama, los ayudantes en una silla frente a ellos, con la bandeja sobre una mesita.
Momo estaba sonrojada hasta la médula, no podía creer que ella le daría de comer a Todoroki, esto era un sueño.
-Sí te sientes incómoda, puedo esperar a Kirishima.
Bakugõ arrugó el ceño. El pelirrojo sólo lo quedó mirando.
-N...no Todoroki-san, yo te la daré- cogió el plato y comenzó a alimentar a Shotõ.
Bakugõ se sentía algo inquieto, no sabía que era, prefirió ignorarlo.
La cena estuvo poco conversable, uno que otro aporte de Kirishima y Momo, y cortas respuestas del bicolor. Terminado el postre, Katsuki le dio las gracias a su amigo, éste le limpió la boca y luego le dio un beso en la frente, Todoroki arrugó el ceño.
-Yaoyorozu gracias por darme la cena.
-Y...yo, de nada- dijo la chica- Déjame limpiar tu boca- pasó suavemente una servilleta por los sexys labios del bicolor.
-Blasty! Antes de irnos, les vamos a lavar los dientes, así que vamos al baño.
Momo se llevó la bandeja, mientras Kirishima ayudaba con los chicos hasta el baño. El pelirrojo le pidió ayuda a Iida y éste cepilló los dientes del bicolor. Bakugõ ya no quería más, deseaba con toda su alma encontrar al maldito villano y dejarle las bolas en la tráquea. No podía creer por toda la mierda que había pasado en sólo unas horas. Bañarse junto al bicolor, cenar con ayuda, vestirse con ayuda, lo peor fue cuándo se tuvieron que secar los cuerpos entre él y el medio albino. Eso tuvieron que hacerlo antes de salir de la ducha y pedir ayuda para vestirse. Haber ayudado a Shotõ a secarse el culo y las bolas y vice versa era una imagen que difícilmente podría borrar de su mente. Orinar, ya era otro cuento más. Katsuki llegaba a sus límites, y más por lo incómodo que le hacía sentir el bicolor. No entendía porqué los toques de Todoroki tendían a ponerlo ansioso. Necesitaba despegarse con urgencia, y frenar toda esa mierda.
Después de la odisea del baño, salieron ayudados por sus amigos, ésta vez Bakugõ quiso quedarse en la habitación de Todoroki, necesitaba cambiar aunque fuese de habitación sí no se volvería loco.
-Bien chicos, que descansen- les dijo Kirishima junto a Iida, ambos chicos se despidieron dejando nuevamente a los chicos fuego con la tele encendida, pero programaron para que se apagará automáticamente. Les dejaron la luz apagada a petición de ambos.
Estuvieron viendo un par de películas buenas. La misma posición de lado, hacía doler un poco.
-Me duele la espalda- se quejó el cenizo.
-Ponte encima mío cómo en el taxi, y yo te ayudo a estirarla.
Bakugõ algo sonrojado por tener que colocarse nuevamente en esa posición, se limitó a suspirar. Le dolía la espalda por seguir acostado de lado. Shotõ comenzó a sentarse, dejando sobre él a Bakugõ.
-Argg- estiró el cenizo la espalda, Todoroki movió sus manos dándole un pequeño masaje cómo podía- Qué haces.
-Para que baje el dolor- y claro que funcionaba, Bakugõ sentía su espalda más relajada.
-Gracias bastardo.
-De nada, Katsuki- dijo dejando un susurro en su nombre, el cenizo se estremeció.
-Q... quién te dio permiso de llamarme por mí nombre.
-Nadie- le dijo metiendo ahora ambas manos bajo la polera del más bajo.
-¿Qué haces?!!- sintió las frías manos recorrer su espalda- Bastardo pervertido, y...ya basta!!.
-Eres cómo una droga- le dijo ya sin importarle que mierda pasaría mañana.
-Estás loco!!! Ahgr- gruñó tras sentir que una de las manos del bicolor se había deslizado hacia delante apretando en forma sutil una de sus tetillas- ¿Eh?!.
-Tienes algo que es demaciado atrayente, Katsuki.
-Deja de decir mí nombre!! Qué mierda quieres!!.
-Darte un beso.
-¿Qué?!! Estás mal de la cabeza!!.
-Sí me das un beso, juro que no volveré a molestarte.
Bakugõ lo miró desconfiado.
-Lo juras bastardo ¿Jamás volverás a molestarme?.
Shotõ sintió ahora que esas palabras le pesaban. Pues Bakugõ se notaba que no quería nada con él, menos un extraño romance con un hombre. Suspiró, éste sería el adiós.
-Sí Bakugõ, te lo juro.
-Bien, maldita sea- más tiritón que gelatina, Bakugõ se acercó al rostro del bicolor. Sus manos seguían sobre el pecho de éste. No quería abrir la boca, pero Shotõ le mordió el labio inferior obligándolo a hacerlo. El bicolor metió su lengua hasta el fondo, pasando por cada rincón del cenizo.
-Ngh, mm...- Bakugõ se sentía mareado, extraño, su cuerpo en esos momentos deseaba ser tocado por las manos del medio albino. No le molestaban las caricias que le brindaba Todoroki bajo sus ropas.
Las manos de Bakugõ subieron ahora hasta el cuello del bicolor, mientras éste intensificaba más el beso, Katsuki sentía que se ahogaba bajo la presión de los labios ajenos. Shotõ ahora tenía ambas manos acariciando las tetillas del ojirubí. Ambos sentían que sus p***s se estaban erectando.
De pronto abrieron la puerta de golpe.
-Blasty!!!!- gritó el pelirrojo quién venía en compañía de Denki, Hanta y Mina. Todos se quedaron parados mirando la extraña escena.
-NO PUEDEN TOCAR MALDITA SEA!!!.
Todoroki deslizó ambas manos sacandolas de debajo de la polera.
Kirishima miró molesto al bicolor.
-Los héroes regresaron con el villano y Eraserhead con ayuda de Shinsõ borraron el quirk del enemigo. Se supone que ya no deben estar juntos.
Bakugõ quedó mirando a Todoroki y al mismo tiempo ambos se separaron.
-Por fin!!! Esta mierda duro demaciado- dijo bajandose de encima de Shotõ- Bien, larguemonos- y sin más salió de la habitación de Todoroki sin despedirse ni decir nada.
Kirishima le dio una última mirada a Shotõ que estaba aún sentado en su cama.
-Permiso Todoroki, que descanses- le dijo Kaminari- el medio albino se despidió con la mano. Todos salieron dejando solo al chico.
-Y ahora qué- se dijo mirando su creciente erección.
Bakugõ salió primero de la habitación y se fue volando a la suya, cerró con seguro. Eijiro fue hasta su cuarto, tocó varias veces, pero el cenizo no le abrió. Pero no sé salvaría, hablaría con él mañana después de clases.
-Maldita sea, maldita sea- se paseaba Bakugõ por la habitación, aún no creía lo que le había ocurrido tras el beso con Todoroki. Miró hacia abajo, tenía una erección- Cómo putas me pasó está mierda, maldito dos caras- debía encargarse del problema o no podría dormir.
Se acostó en su cama, llevándose papel, se sacó los pantalones al igual que su ropa interior.
-Maldita sea- agarró su m*****o y comenzó a mover su mano de arriba para abajo. Estaba inquieto, trataba de pensar en tetas, y culos. Pero le era imposible, a su mente veía el beso que recién le había dado Todoroki, comenzó a recordar su cuerpo, su m*****o, su voz, no se dio cuenta cuándo salió el semen disparado, cayendo en su polera- No puede ser- se dijo mientras jadeaba.
Kirishima estaba en su habitación, tenía su celular en la mano. Había hecho algo malo, durante la semana anterior había ido a visitar a los de la clase de tecnología y comunicación. Bajo una mentira hizo que uno de los alumnos hackeara su celular y conectar su número con el de Bakugõ, sin embargo el alumno se había equivocado, hackeando el número de Todoroki.
-Veré que está haciendo mí bro.
En el dormitorio de Todoroki, el bicolor buscaba la foto de Bakugõ que le había tomado durmiendo, con la polera y ropa interior. Con esa foto comenzó a masturbarse.
Kirishima desbloqueó su celular y puso la cámara, encontrándose con la media imagen de Todoroki. Sus mejillas se tornaron rojas.
Al pelirrojo casi le da un infarto, sin embargo no pudo dejar de mirar cómo Todoroki se daba autoplacer, se sentía la peor persona del mundo, pero ver al sexy bicolor en esta faceta era algo impagable. Aunque Todoroki no era santo de su devoción, sus ojos no podían dejar de ver ese perfecto rostro perdido en el placer.
-Soy un cerdo- se dijo Kirishima viendo su celular.
Aquélla noche pasó con todas las sorpresas juntas.
Día lunes, sólo restaban unas semanas más y se irían con sus tan anheladas vacaciones. Aizawa estaba en la sala de profesores, Present Mic entraba a buscar una carpeta con documentos.
-Aizawa! Muy buenos días!.
-Buenas días Mic.
-Así que el villano finalmente está bajo arresto.
-Sí y ya hablé con Bakugõ y Todoroki en la mañana.
-Qué bueno. Oye Shota.
-Sí Mic.
-Saldrás o no conmigo- le dijo acorralandolo en la pared.
-Mic! Qué haces!.
-Vamos Aizawa, te e visto cómo me miras.
-¿Eh?.
Aizawa sólo sintió los labios del rubio sobre los suyos. Instintivamente respondió el beso.
-Ves, te lo dije- el rubio se alejó un poco.
-Buenos días!!- All Migth entraba a la sala de profesores, mirando la cercanía de ambos héroes.
-¿Pasa algo?.
-Noo!!- empujó Aizawa a Mic con ambas manos- Buenos días!- saludó sonrojado- Debo ir a clases- el pelinegro tomó las carpetas y salió volando de ahí.
En la sala de clases, Midoriya hablaba con Todoroki.
-Me alegra que todo haya terminado.
-Sí- le dijo el bicolor.
-Oye, yo quería decirte que ya no me interesa Kacchan.
-¿Porqué?.
-Pues, él sigue rechazandome, y lanzado explosiones. Nuestra amistad fue difícil siempre, y aún lo es. Creo que estará mejor con Kirishima-kun.
-SÍ- le dijo desanimado- Es lo mejor.
Bakugõ estaba rodeado por su grupo, Eijiro no le sacaba los ojos de encima a Todoroki, los recuerdos de la noche pasada le venían una y otra vez, sus mejillas comenzaron a sonrojarse.
-Kiri, ¿estás bien?.
-S...sí Kaminari.
-Oye pelos de mierda, a quién miras tanto- dijo molesto notando que no le sacaba los ojos de encima al bicolor.
-Nadie!- dijo recordando de pronto cómo los había encontrado en la cama- Bakugõ quiero preguntarte algo.
-Escúpelo.
-Ayer...
-Atención!! Buenos días, a sus asientos!- Aizawa había llegado- Bien, comenzaré repartiendo las notas del último examen.
Las clases de la mañana y la tarde pasaron algo tranquilas. Bakugõ logró ignorar por completo al bicolor, durante gran parte del día. Midoriya le contó a Todoroki lo que había sucedido con Kirishima en el antro. Tokoyami por más que trató no logró que Ojiro le contara porqué estaba tan extraño, más bien distraído.
Después de la cena, el bakusquad estaba en la sala común a petición del pelirrojo. Kaminari se sentó en el sillón mientras los demás discutían en el centro.
-Te vimos Bakugõ!, no quieras mentirme. Te vi besando a Todoroki ¿acaso te gusta?.
-¿De qué mierda hablas?!.
-Te vimos todos amigo- le dijo Mina.
-Parecía que tendrían sexo- le dijo de pronto Denki, enfureciendo a Katsuki.
-Yo puedo besar a quién quiera!! Y no por eso va a ser especial!!- gritó caminando atrás del sillón donde estaba Kaminari sentado. De la nada le tomó la barbilla al rubio y lo jaló para besarlo.
-¿QUEEEE??!!!- gritaron los otros tres al ver la escena.
Le metió la lengua hasta donde quiso, Kaminari estaba en completo shock, de todas las cosas extraordinarias en su vida, jamás pensó que Bakugõ le diera un beso de ese calibre. Luego de varios segundos liberó la boca de su compañero.
-Qué decías maldito Pikachu- dijo lamiéndose los labios, miró hacia el frente- Les queda claro!!!.
Sero estaba furioso, Kirishima se sentía enojado con su amigo, a Mina iba a darle un ataque ahí mismo. Quedó anonadada después de ver tan candente beso entre sus dos amigos. Bakugõ se retiró a su habitación, estaba cansado del día que tuvo, más encima para rematar besando a Denki. Subió a su cuarto y se encerró.
-Y...yo qué culpa tuve- dijo el rubio con las mejillas rojas.
-Porqué lo besaste!!- le gritó de pronto Sero, descolocando a los otros dos.
-Yo!! Estás ciego Sero! El me besó!.
-Y tú le respondiste!!.
-Y que querías, me tomó por sorpresa!.
-Ya paren ustedes dos!- dijo Mina- Qué rayos les pasa.
-Nada- dijo Hanta saliendo del lugar.
-¿Pasó algo entre ustedes?- preguntó Eijiro.
-No, nada- dijo mirando a un costado.
-Será mejor que nos vamos a las habitaciones- les dijo la chica.
-Sí- los tres salieron de la sala común.
Durante la semana, Kaminari no logró hablar con Sero, el chico pasaba lo justo con su grupo y luego se iba. Bakugõ tampoco entendía porqué Hanta estaba tan apático con él.
Por su lado Todoroki y Midoriya habían vuelto a ser cercanos. Ojiro finalmente le contó algo a Tokoyami, por lo poco que le confesó, el chico ave le dijo que lo más seguro era que Shinsõ sintiera atracción por él. Mashirao no quería creer eso. Eijiro por la tarde había ido a la sala del alumno que le hackeo el celular, para pedirle que arreglara el asunto. Ya mucho tenía con recordar el rostro de placer de Shotõ.
El último día de la semana Hagakure hablaba con Uraraka del festival Ennichi. Un festival que ofrecía variedades de comidas, habrían algunos juegos tradicionales.
-Vamos!! Invitemos a la clase entera!- le dijo Hagakure.
-Bueno, les diré a los chicos- le dijo Ochaco mientras se dirigía hacia su grupo.
Mina hablaba con sus amigos, el festival sería el fin de semana antes que comenzaran las vacaciones, por lo que tomarían el día para celebrar el fin del primer semestre.
La mayoría de la clase estuvo de acuerdo con la salida. Después de los entrenamientos de la tarde, Uraraka le pidió a Midoriya hablar con él a solas. Después de las duchas, los chicos estaban en la azotea.
-¿Qué ocurre Uraraka-san?.
-Escucha Midoriya-kun, si no hablo ahora me volveré loca- se dio vuelta para quedar frente a su compañero- Me gustas mucho- se declaró de pronto abrazando al chico por el cuello, mientras lo besaba. Izuku se dejó llevar por los labios de la castaña, tal vez era lo mejor, es más, era lo correcto. Debía olvidar cómo fuera el beso del pelirrojo, las cosas estaban algo tensas entre ellos. Así mismo cómo olvidó el amor por Bakugõ.
De pronto se abrió la puerta de la azotea, el bakusquad entraba a descansar un rato al aire libre antes de ir a sus dormitorios, encontrándose con tan bella escena al atardecer.
-Amiga!!- gritó Mina asustando a la pareja. Ambos se giraron ahora encontrarse con los ojos de sus compañeros.
-Chicos- dijo Midoriya, aún tenía abrazada a Ochaco, sus ojos fueron a dar sobre Kirishima, el pelirrojo tenía los ojos abiertos cómo platos- Disculpen- tomó a la chica de la mano y la sacó de ahí.
-Guau- dijo Kaminari- Jamás creí tan desinhibido a Midoriya.
-Yo tampoco- le dijo extrañado Bakugõ.
Kirishima no dijo nada. Se sentaron un rato mientras miraban asomarse las primeras estrellas.
Izuku dejó en su piso a Ochaco, quedaron en hablar al día siguiente. Luego de eso corrió a la habitación de Todoroki para contarle lo ocurrido.
La azotea nuevamente se abrió, dejando ver a Sero. Denki se sentó mirando al pelinegro acercarse.
-¿Puedo?.
-Claro, idiota- le dijo Bakugõ más tranquilo de ver nuevamente a su amigo.
-¿Me prestas tus piernas para colocar mí cabeza?- le preguntó Denki.
-Sí- sonrió Sero.
GRACIAS POR LEER