Te Amo

1139 Words
-¿Casarnos?, Luke. Mi celular comienza a vibrar, le hago un gesto a Luke y me percato que era Karin, decidi responder y ya asi consigo ganar un poco mas de tiempo para responder. -Karin, hola.-Respire. -Mi niña, Rainer me ha llamado. -Oh, ¿y que te ha dicho?. -Me pidio perdón por lo que hizo y dice que pronto volveran a Berlin, ¿estan juntos?. -Ay Karin.-Suspire molesta.- No, no hemos vuelto ni lo he perdonado, es más. Tu hijo me amenazo con quitarme los niños. -Dios mio, definitivamente Rainer no esta pensando con claridad. Amo a mi hijo pero no dejaré que vuelva a lastimar a los niños, ellos son inocentes de toda esta infernal demencia y jamás será un buen padre si Sofía sigue vive..Tarde o temprano regresara por ella y el caos se desatara. -Lo sé y es por ello que quiero proteger a mis hijos, Karin tu sabes que no te prohibire estar cercs de ellos. -Lo tengo claro hija. Te apoyaré, quiero lo mejor para ustedes. Suspire un par de segundos y ya con la decisión más clara, la prepararia. -Karin, me casare con Luke. Un breve silencio se sintio desde el otro lado. -Vaya. Solo puedo desearte que seas feliz y si Luke es quien les dará todo eso, estoy conforme mi niña. -Gracias -Solo sé feliz y no permitas que nada ni nadie los separe..Lo lamento profundamente por mi hijo, su obsesión supero los limites. -Lo sé. -Bien, debo colgar, te llamare cualquier cosa y no olvides invitarme a la boda. -Serás la primera Karin.-Reí. Corte la llamada y senti una presión en el pecho, no sé si esto lo dije porque sé que ella será la portavoz de esta noticia ante Rainer o porque realmente si quiero casarme con Luke, lo amaba y eso no estaba en duda. Pero no podía negar que estaba utilizando la pedida de matrimonio como una excusa para quitarme a Rainer de encima. Gire mi rostro para encontrar a un Luke confundido con el ceño fruncido. Me percate que se habia cambiado de ruta. -¿Donde vamos?. -Esta noche iremos directo a malibu..Ya no hay reuniones ni nada de eso. Explicame.-Lo interrumpo. -Perdón no quiero que pienses que te estoy utilizando. -¿Entonces?. -Yo.-Me detuve. -No, no te preocupes por decir nada. Lo he entendido absolutamente todo. Un grotesco silencio se hizo presente y durante el trayecto hasta Malibú, Luke no pronuncio siquiera una sola palabra, ¿que he hecho?, me siento fatal. Tras unas horas conduciendo, finalmente estabamos en Malibu llegando a la villa que habíamos adquirido, basicamente este era un enorme terreno que se situaba bastante cerca del borde costero y en conjunto optamos por comprarlo. Aquí construyo su casa los Hills, Luke y yo. En total eran tres diferentes pero preciosas casas, en un terreno equivalente a 3 kilometros. Supongo que asi me sentía segura y tranquila, era como un bunker, imposible de romper. El auto ingresa a la villa de enormes y refinados muros blancos. Se estaciona y bajamos del auto, no quiero invadir su espacio personal, soporte este silencio castigador. Entre a mi casa en donde se encontraban ya mis padres, Tiff y los niños quienes al verme corren directo a mis brazos, cuandos los cobijo en mi pecho siento un alivio, un respiro. Amaba a mis hijos con mi vida si fuera necesario, ellos le daban un gran sentido. -¿Y papá?.-Pregunta Dante. -Esta en la otra casa, llego cansado. -¿Pelearon?-Frunce el ceño-. -No bebé..Tuvimos mucho trabajo, pero si quieres puedes ir a verle.-Besé su frente. Sin responder sale de casa. Compartían la misma personalidad.Negue con la cabeza insatisfecha. -¿Como han estado mis amores?.-Me puse a la altura de los mellizos- -Bien.-Responden al mismo tiempo.-Amamos mami. -Y yo a ustedes mis dulces bebés. Los vi correr en dirección a sus habitaciones, me mantuve varias horas junto a ellos, jugando, comiendo, riendo, tiempo de calidad que llenaba mi corazón. Al llegar Dante lo escucho ir directamente a su habitación, me apresure en dormir a los mellizos y cuando lo logre fui directamente donde Dante. -Hey.-Susurre- ¿Que ocurre bebé?.-Me sente al borde de la cama. Dante comienza a llorar y mi corazón da un brinco de angustia. -Hey, hey bebé, puedes confiar en mi.-Acaricie su cabeza. -Vi a mi papá Rainer, y me dijo que vendría por mi y mis hermanos y que nunca los volveria a ver. -¿Que?, ¿Cuando?. -Ayer en el colegio. Aprete el puño y arrugue mis labios de la rabia que comenzaba a florecer, se había atrevido a buscar a mi hijo y peor aún decirles que se irían con él. -Dante, él no es tu padre. No voy a permitir que te asuste. -No quiero que me alejen de ti y mi papá. -No lo hará, menos ahora. -¿Porque mami?.-Me mira con sus ojos brillosos. -Porque con tu padre hemos decidido...casarnos. -¿Casar?, ¿de verdad mami?.-Limpia sus mejillas y sonríe.- -Si bebé. -¡Si!.-Da un brinco y me abraza.- Mami por favor que no se lleven a mis hermanitos. -No sucederá, tu tranquilo. Dante se vuelve acostar y le ayude a limpiar su suave y delicado rostro. Me encargue de leer un cuento y esperar hasta que él pudiera dormir, le brinde la mayor tranquilidad posible. Cerro sus ojitos y cayo en un profundo sueño. Salí sin ejecutar mucho ruido, me duche rapidamente y me coloque un vestido. Aún la noche era calurosa, pelo libre al viento, sandalias sin tacon y un vestido blanco estilo crochet. Salí en busca de Luke, antes de atreverme a golpear la puerta, respire y pensé muy bien las palabras a usar. Golpee y al no tener respuesta, entre de todas maneras. Avance. -¿Luke?. Seguí caminando hasta llegar a su habitación, estaba entre abierta su puerta. -¿Luke, estás aquí?.-Mire. -Hey.-Dice él y doy un brinco del susto.- Lucía un pantalon de buzo y sin camisa, asumo que se ha duchado hace poco. Oh rayos es inevitable que mi mirada se desvie a su tonificado y perfecto cuerpo, mordí y mi labio y escucho como Luke rie. -¿Querías verme así?.-Se burla. -Ay Luke.-Me sonroje. -Se que soy irresistible.-Guiña un ojo. -No me molestes.-Puse los ojos en blanco. -Okey, okey, ¿que necesitas?. -Perdoname, he sido una estupida contigo. -Lo sé, pero te acepto así tal y como eres. -No te burles, esto es serio. -Bien lo siento. Tu dirás.-Pone sus manos en su cadera. -Yo. Avanzo unos cuantos pasos hasta reducir la distancia entre nosotros, él tenía ese iman perfecto que me atraía y alborotaba. -¿Agatha?. -Yo...-suspire.- Te amo y quiero casarme contigo. -No te burles de mi Agatha.-Su voz se endurece.- -No bromeo. Acepto casarme contigo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD