-¿Casarnos?, Luke.
Mi celular comienza a vibrar, le hago un gesto a Luke y me percato que era Karin, decidi responder y ya asi consigo ganar un poco mas de tiempo para responder.
-Karin, hola.-Respire.
-Mi niña, Rainer me ha llamado.
-Oh, ¿y que te ha dicho?.
-Me pidio perdón por lo que hizo y dice que pronto volveran a Berlin, ¿estan juntos?.
-Ay Karin.-Suspire molesta.- No, no hemos vuelto ni lo he perdonado, es más. Tu hijo me amenazo con quitarme los niños.
-Dios mio, definitivamente Rainer no esta pensando con claridad. Amo a mi hijo pero no dejaré que vuelva a lastimar a los niños, ellos son inocentes de toda esta infernal demencia y jamás será un buen padre si Sofía sigue vive..Tarde o temprano regresara por ella y el caos se desatara.
-Lo sé y es por ello que quiero proteger a mis hijos, Karin tu sabes que no te prohibire estar cercs de ellos.
-Lo tengo claro hija. Te apoyaré, quiero lo mejor para ustedes.
Suspire un par de segundos y ya con la decisión más clara, la prepararia.
-Karin, me casare con Luke.
Un breve silencio se sintio desde el otro lado.
-Vaya. Solo puedo desearte que seas feliz y si Luke es quien les dará todo eso, estoy conforme mi niña.
-Gracias
-Solo sé feliz y no permitas que nada ni nadie los separe..Lo lamento profundamente por mi hijo, su obsesión supero los limites.
-Lo sé.
-Bien, debo colgar, te llamare cualquier cosa y no olvides invitarme a la boda.
-Serás la primera Karin.-Reí.
Corte la llamada y senti una presión en el pecho, no sé si esto lo dije porque sé que ella será la portavoz de esta noticia ante Rainer o porque realmente si quiero casarme con Luke, lo amaba y eso no estaba en duda.
Pero no podía negar que estaba utilizando la pedida de matrimonio como una excusa para quitarme a Rainer de encima.
Gire mi rostro para encontrar a un Luke confundido con el ceño fruncido. Me percate que se habia cambiado de ruta.
-¿Donde vamos?.
-Esta noche iremos directo a malibu..Ya no hay reuniones ni nada de eso. Explicame.-Lo interrumpo.
-Perdón no quiero que pienses que te estoy utilizando.
-¿Entonces?.
-Yo.-Me detuve.
-No, no te preocupes por decir nada. Lo he entendido absolutamente todo.
Un grotesco silencio se hizo presente y durante el trayecto hasta Malibú, Luke no pronuncio siquiera una sola palabra, ¿que he hecho?, me siento fatal.
Tras unas horas conduciendo, finalmente estabamos en Malibu llegando a la villa que habíamos adquirido, basicamente este era un enorme terreno que se situaba bastante cerca del borde costero y en conjunto optamos por comprarlo. Aquí construyo su casa los Hills, Luke y yo.
En total eran tres diferentes pero preciosas casas, en un terreno equivalente a 3 kilometros. Supongo que asi me sentía segura y tranquila, era como un bunker, imposible de romper.
El auto ingresa a la villa de enormes y refinados muros blancos. Se estaciona y bajamos del auto, no quiero invadir su espacio personal, soporte este silencio castigador.
Entre a mi casa en donde se encontraban ya mis padres, Tiff y los niños quienes al verme corren directo a mis brazos, cuandos los cobijo en mi pecho siento un alivio, un respiro.
Amaba a mis hijos con mi vida si fuera necesario, ellos le daban un gran sentido.
-¿Y papá?.-Pregunta Dante.
-Esta en la otra casa, llego cansado.
-¿Pelearon?-Frunce el ceño-.
-No bebé..Tuvimos mucho trabajo, pero si quieres puedes ir a verle.-Besé su frente.
Sin responder sale de casa. Compartían la misma personalidad.Negue con la cabeza insatisfecha.
-¿Como han estado mis amores?.-Me puse a la altura de los mellizos-
-Bien.-Responden al mismo tiempo.-Amamos mami.
-Y yo a ustedes mis dulces bebés.
Los vi correr en dirección a sus habitaciones, me mantuve varias horas junto a ellos, jugando, comiendo, riendo, tiempo de calidad que llenaba mi corazón.
Al llegar Dante lo escucho ir directamente a su habitación, me apresure en dormir a los mellizos y cuando lo logre fui directamente donde Dante.
-Hey.-Susurre- ¿Que ocurre bebé?.-Me sente al borde de la cama.
Dante comienza a llorar y mi corazón da un brinco de angustia.
-Hey, hey bebé, puedes confiar en mi.-Acaricie su cabeza.
-Vi a mi papá Rainer, y me dijo que vendría por mi y mis hermanos y que nunca los volveria a ver.
-¿Que?, ¿Cuando?.
-Ayer en el colegio.
Aprete el puño y arrugue mis labios de la rabia que comenzaba a florecer, se había atrevido a buscar a mi hijo y peor aún decirles que se irían con él.
-Dante, él no es tu padre. No voy a permitir que te asuste.
-No quiero que me alejen de ti y mi papá.
-No lo hará, menos ahora.
-¿Porque mami?.-Me mira con sus ojos brillosos.
-Porque con tu padre hemos decidido...casarnos.
-¿Casar?, ¿de verdad mami?.-Limpia sus mejillas y sonríe.-
-Si bebé.
-¡Si!.-Da un brinco y me abraza.- Mami por favor que no se lleven a mis hermanitos.
-No sucederá, tu tranquilo.
Dante se vuelve acostar y le ayude a limpiar su suave y delicado rostro. Me encargue de leer un cuento y esperar hasta que él pudiera dormir, le brinde la mayor tranquilidad posible. Cerro sus ojitos y cayo en un profundo sueño.
Salí sin ejecutar mucho ruido, me duche rapidamente y me coloque un vestido. Aún la noche era calurosa, pelo libre al viento, sandalias sin tacon y un vestido blanco estilo crochet. Salí en busca de Luke, antes de atreverme a golpear la puerta, respire y pensé muy bien las palabras a usar.
Golpee y al no tener respuesta, entre de todas maneras. Avance.
-¿Luke?.
Seguí caminando hasta llegar a su habitación, estaba entre abierta su puerta.
-¿Luke, estás aquí?.-Mire.
-Hey.-Dice él y doy un brinco del susto.-
Lucía un pantalon de buzo y sin camisa, asumo que se ha duchado hace poco. Oh rayos es inevitable que mi mirada se desvie a su tonificado y perfecto cuerpo, mordí y mi labio y escucho como Luke rie.
-¿Querías verme así?.-Se burla.
-Ay Luke.-Me sonroje.
-Se que soy irresistible.-Guiña un ojo.
-No me molestes.-Puse los ojos en blanco.
-Okey, okey, ¿que necesitas?.
-Perdoname, he sido una estupida contigo.
-Lo sé, pero te acepto así tal y como eres.
-No te burles, esto es serio.
-Bien lo siento. Tu dirás.-Pone sus manos en su cadera.
-Yo.
Avanzo unos cuantos pasos hasta reducir la distancia entre nosotros, él tenía ese iman perfecto que me atraía y alborotaba.
-¿Agatha?.
-Yo...-suspire.- Te amo y quiero casarme contigo.
-No te burles de mi Agatha.-Su voz se endurece.-
-No bromeo. Acepto casarme contigo.