—Hudson, ¿eres un absoluto grano en el culo? —¿Sí?— Tengo que reconocer que no vacila. —Lo... siento—. Reprimo un escalofrío. —Vaya. Has conseguido decir eso sin vomitar. Enhorabuena. —Gracias, pero no estoy segura de poder aguantar mucho más. Espero que ese traje no sea caro. Lo ignora y abre su portátil. —¿Supongo que quieres seguir adelante con nuestro trato? —Si todavía es una opción, sí. —Lo es, pero tienes que hablar en serio, Siena—. El tono que usa conmigo es el mismo que acaba de usar con su cliente. Es exigente y serio. —No voy a correr detrás de ti una segunda vez. Necesito saber que puedo contar contigo para que cumplas y no me dejes colgada ni me hagas quedar mal delante de mis clientes. No contrato a gente que no es de fiar. Esta es la conversación más adulta que hem

