Luego de dar a luz al bebé, Maite se quedó rendida en la cama, estaba muy cansada, agotada de todo el trabajo de parto que había hecho. Noah estaba tan orgulloso de ella que se acerca y le acaricia la cara y le dice gracias, mi amor por hacerme el hombre más feliz del mundo, por darme un hijo tan hermoso como Josué. Maite le sonríe y le acaricia el rostro y vos me hiciste la mujer más feliz del mundo, al hacerme madre, se empiezan a besar y luego la enfermera lo saca a Noah porque tienen que atenderla a Maite, le dice que espere en la habitación, que ya en un rato van a llevar al bebé y él sale. Y cuando sale de la sala de parto, ya estaba toda la familia esperándolo para saludarlo y lo felicitan y él les cuenta que el bebé es hermoso, que es igual a Maite de cara y que está tan feliz,

