Noah baja del avión y los amigos le dicen. — ¿Cómo te encuentras o nos vamos directo a la sala de primeros auxilios del aeropuerto? — No, vamos al hotel que ya me siente mejor, prefiero irme de acá. Ellos alquilan un auto y se van derecho al hotel, llegan, se cambian y se van a la playa, dos de los chicos se van al agua y él se queda con Bruno sentado contemplando el mar y la paz que transmite. — ¿Estás, bien? le pregunta Bruno. — Sí, mucho mejor. — Ahora con Maite, ¿qué piensas hacer? — Nada, voy a dejar todo, así como está, no la merezco y no quiero hacerla sufrir, ya sufrió demasiado por mi culpa, aunque la amen creo que lejos mío va a estar mejor y si nunca hubiésemos estado juntos, no le hubiesen pasado tantas cosas malas. — Creo que te estás equivocando Noah. — Bruno, vine a

