Mateo ese fin de semana disfrutó de su hijo y de su esposa, aunque aún no se habían casado, pero era algo que iban a hacer uno de esos fines de semana que él tenía la libertad de salir. El primer fin de semana disfrutó de su familia, pero al siguiente, lo llamó por teléfono a Noah y le pidió que vaya a buscarlo, porque quería ir a tomar un café con él, Noah lo aceptó y le dijo que sí, que pasaba por él luego que terminaba de trabajar y así lo hizo, salió de la empresa, le avisó a Maite que se iba con Mateo a tomar un café, pasó por él por su casa y se fueron juntos. Noah, lo llevó a un café que se encontraba cerca y cuando bajaron del auto, Mateo se acercó y lo tomó por el hombro y le dijo gracias por aceptar venir conmigo, Noah lo miró le palmó la espalda y le dijo que era un gusto. S

