Maite y Noah se querían ir a la cascada y disfrutar como habían disfrutado durante su luna de miel, entonces les dice Noah que ellos se van a ir a pasar un día en un spa y no les dijeron nada de la cascada, sino que se iban a un spa y como los niños no podían ir, los dejaban a ellos dos con sus abuelos para que cuidaran de los niños, mientras ellos se iban a ese lugar tan soñado y romántico para ellos. Noah sabía todo lo que le esperaba en ese lugar, entonces estaba entusiasmado de poder ir con Maite, cuando le dijo a Maite, ella también se ilusionó, no por poder estar íntimamente con él, sino que ella quería subirse a esa cascada y tirarse desde las piedras, como habían hecho sus amigos, ambos tenían expectativas distintas de pasar un día en la cascada. Noah pensaba disfrutar de ella co

