Maite y Noah se van felices para la mansión para contarles a todos las nuevas noticias, están felices de que van a ser padres nuevamente y Noah está rogando que esta vez sea la princesita que él tanto quiere, le besa la mano a Maite, pero no la abraza porque luego del accidente le quedó el temor, entonces no suelta el volante, pero en un semáforo la abraza fuerte y le dice que la ama y que le agradece tanto por la hermosa familia que tiene, que se siente feliz y orgulloso de ella. Ella le dice que también está muy feliz y está orgullosa, pero que siente temor de no poder con los tres niños. Noah. le afirma que sí, que va a poder que se quede tranquila que tiene la ayuda de sus padres, que están todo el tiempo con ellos, eso la tranquiliza a Maite porque sabe que su mamá y sus padres, por

