Noah es trasladado nuevamente a la presión, llegó casi suplicando que le digan cómo está Maite, está tan furioso que no quiere entrar en su celda, pero tuvo la mala suerte de cruzarse con un guardia violento, que, al ver el capricho de él, lo golpeó tanto, que Noah termina inconsciente en el hospital. Noah tenía una conducta intachable dentro del penal. Donato había ido a hablar con el director de la penitenciaría y le había explicado toda la situación por la cual estaban atravesando, llegaron a un acuerdo para que Noah tuviera un solo privilegio. Donato quería la seguridad de su hijo y estaba dispuesto a pagar lo que sea para que Noah esté tranquilo y seguro. Pero Mateo hizo todo lo contrario, pagó para que uno de los guardias cárceles golpeara a Noah muy duro. Pero este hombre nunca

